🕒 Última actualización:
septiembre 30, 2024
Varios afluentes del río Amazonas, uno de los más largos y caudalosos del mundo, se encuentran en una "situación crítica de escasez" de agua por la sequía histórica que afecta a Brasil, informaron las autoridades. Los ríos Iriri y Xingú, que alimentan la importante hidroeléctrica de Belo Monte, se encuentran "por debajo de los niveles mínimos para esta época del año", según la Agencia Nacional de Aguas (ANA), que declaró una "situación crítica de escasez de recursos hídricos" en la zona.
"Los escenarios hidrometeorológicos para este año indican la posibilidad de que se alcancen niveles aún más críticos en octubre y noviembre", dijo la entidad. La declaratoria de "situación crítica" estará vigente hasta el 30 de noviembre y permitirá que la agencia "modifique las normas de uso del agua" en las áreas vecinas a estos ríos. Unos 900 kilómetros al oeste, en el estado de Amazonas, el nivel del río Solimoes bajó a tres metros en el municipio de Manacapuru, un récord histórico según la Defensa Civil. En la zona, casas flotantes y balsas se estancan sobre bancos de arena que, hasta hace poco, estaban cubiertos por las aguas de este afluente del Amazonas.
La selva amazónica, un ecosistema importante para la regulación del clima, ha sido uno de los sitios más perjudicados por la sequía en Brasil. La ausencia de precipitaciones ha provocado la propagación de incendios forestales en la Amazonia, que vive la peor ola de conflagraciones de las últimas dos décadas, según el observatorio europeo Copernicus. Expertos aseguran que estos eventos climáticos se hacen cada vez más frecuentes e intensos debido al cambio climático. Los efectos de este se dan, entre otras cosas, por desencadenantes como la quema de basuras, la contaminación del agua y la acción industrial.


