🕒 Última actualización:
diciembre 26, 2024
En la mañana de ayer (tiempo local), las Fuerzas Armadas de Rusia lanzaron un ataque masivo contra la infraestructura energética de Ucrania, que derivó en afectacciones directas en el complejo militar de ese país. Según el Ministerio de Defensa ruso, el ataque fue realizado con armas de largo alcance y drones y todos los objetivos fueron impactados. Por su parte, las autoridades ucranianas informaron de daños en varias instalaciones energéticas en Kiev (capital de Ucrania), Járkov (noreste), Dnipropetrovsk, Poltava (centro), Zítomir, Ivano-Frankivsk (oeste) y Zaporiyia (sur).
Las tropas rusas destruyeron dos depósitos de municiones y un almacén de equipo táctico de Kiev. Igualmente, se destruyó un punto de despliegue de soldados extranjeros, propiedad del Servicio de Seguridad de Ucrania. Según el ente de defensa ruso, el Ejército, entre otras cosas, "eliminó un punto de despliegue de mercenarios extranjeros y del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), e impactó en infraestructura de aeródromos militares y concentraciones de efectivos y equipo militar enemigo en 140 áreas".
Por otra parte, Ucrania lanzó un ataque con misiles HIMARS, de fabricación estadounidense, contra la ciudad de Lgov, en Kursk (Rusia). El impacto de los proyectiles habría derivado en daños en zonas civiles y en infraestructuras de la ciudad. Lgov se encuentra a menos de 30 kilómetros del territorio de Kursk, controlado por Ucrania desde agosto. Los sistemas de defensa aérea rusa repelieron el ataque, e informaron el derribo de cinco proyectiles HIMARS, así como la destrucción de 119 vehículos aéreos no tripulados de tipo avión en esa misma jornada. El conflicto entre Rusia y Ucrania continúa, con decenas de miles de bajas militares ucranianas, rusas y norcoreanas; así como víctimas civiles.


