🕒 Última actualización:
enero 27, 2025
La Casa Blanca dijo ayer que el Gobierno de Colombia dio marcha atrás y acordó aceptar a sus ciudadanos deportados en vuelos militares, después de que el presidente estadounidense Donald Trump anunciara una eventual imposición de sanciones. Sobre esto, se suspendieron los aranceles planificados y la mayoría de las sanciones, según un comunicado del Gobierno de Estados Unidos. Minutos después, el canciller de Colombia, Luis Gilberto Murillo, dijo que su país dio por "superado el impasse" y que acepta los términos de la política de repatriación de Trump.
"Seguiremos recibiendo a los colombianos y a las colombianas que retornen en condición de deportados", dijo el diplomático en una rueda de prensa. La Casa Blanca también ha mencionado ayer que "los eventos de hoy dejan en claro al mundo que Estados Unidos es respetado nuevamente", y que "el presidente Trump seguirá protegiendo ferozmente la soberanía" de Estados Unidos y que espera que todas las naciones "cooperen plenamente para aceptar la deportación de sus ciudadanos que se encuentran ilegalmente" en el país. El presidente Petro dijo, entre otras cosas, que el país recibiría de regreso a los migrantes, pero "con dignidad", incluso en aviones civiles. La situación ha generado polémica a nivel nacional e internacional, con opiniones a favor y en contra.
La Cancillería de Colombia informó hace unas horas el despegue hacia San Diego (CA, EEUU) de un vuelo de la Fuerza Aérea que traería a 110 colombianos deportados desde Estados Unidos. En el avión van funcionarios de Migración, personal de la Cancillería y personal médico. Se espera que en los próximos días salga otro avión con el mismo objetivo.
Vía: DW • AFP • EFE • La Silla Vacía


