🕒 Última actualización:
abril 15, 2025
Las autoridades capturaron a alias Fabián, señalado como principal líder de la estructura Joaquín González, perteneciente al Bloque Jorge Suárez Briceño del Estado Mayor Central (EMC), facción de las disidencias liderada por alias Calarcá. La operación fue desarrollada en zona rural del municipio de Icononzo (Tolima) por unidades de la Policía Nacional, en coordinación con el Ejército. Durante el procedimiento también fueron detenidas otras tres personas e incautadas dos pistolas, un revólver, dinero en efectivo y documentos conocidos como “citaciones extorsivas”. Según información oficial, alias Fabián tendría más de nueve años de historial criminal y era considerado uno de los hombres de confianza de alias Cancharino, quien fue abatido el 7 de febrero. El capturado sería el principal encargado del reclutamiento de jóvenes en universidades de Tolima y del cobro de extorsiones en este departamento y Huila.
'Fabián' lideraría un grupo de unos 40 hombres en armas y sería coordinador de acciones extorsivas contra comerciantes en distintos municipios de Tolima, además de impulsar la expansión del grupo en Roncesvalles, San Antonio, Rovira, Ibagué, Chaparral y parte del suroccidente de Cundinamarca. Agencias de inteligencia militar y policial han identificado complejas divisiones internas al interior del EMC, especialmente entre mandos que responden a la línea de 'Iván Mordisco'. Según documentos, los desacuerdos se centrarían en la estructura Carolina Ramírez, liderada por Ebimelec Eregua Torres, alias Alonso 40 o Alonso 45. Se señala que esto último obedecería a una combinación de factores, entre ellos el temor creciente de ser capturados, asesinados por estructuras rivales como los Comandos de Frontera (afiliados a la Segunda Marquetalia) o los frentes Jorge Suárez Briceño y Raúl Reyes, así como la posibilidad de caer en operaciones militares de la Fuerza Pública.
Otro punto de tensión dentro del EMC estaría relacionado con la distribución de los recursos provenientes del narcotráfico. Una parte significativa de esas ganancias aparentemente estaría siendo destinada por Mordisco para sostener su enfrentamiento directo con Calarcá. Esta priorización habría derivado en molestias entre varias estructuras del suroriente del país. De acuerdo con información recolectada por inteligencia a través de testimonios de desmovilizados y otras fuentes humanas, algunos comandantes estarían considerando posibles salidas negociadas, incluida la opción de acogerse a procesos de paz o sometimiento, en una línea similar a la adoptada por el Frente Comuneros del Sur del ELN en Nariño.
Vía: El Espectador • Revista Cambio


