🕒 Última actualización:
abril 17, 2025
El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, reiteró en horas recientes que no se permitiría la entrada de ayuda humanitaria a la Franja Gaza, considerándola una herramienta que el grupo palestino Hamas podría aprovechar. El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, consideró mantener el bloqueo hasta que los rehenes sean liberados. Desde el cierre de los cruces fronterizos en marzo, Gaza enfrenta una escalada en la crisis humanitaria con riesgo de hambruna, según Naciones Unidas (ONU). Israel ha intensificado sus operaciones militares en Gaza y mantiene presencia en zonas de Siria y Líbano, lo que ha sido catalogado como ocupación ilegal. En medio de todo, las ofensivas han causado más de 51.000 muertes en Gaza, con el 90% de la población desplazada. El primer ministro, Benjamín Netanyahu, ha mencionado en varias ocasiones su intención de destruir a Hamas y plantea una "emigración voluntaria" de los gazatíes tras el conflicto.
A propósito de desplazamientos, más de medio millón de palestinos se habrían visto desplazados dentro de la Franja desde que hace un mes el Ejército israelí retomara su ofensiva sobre el enclave palestino en violación del alto el fuego, según alertó la ONU. "Hoy, sólo se han facilitado dos de los seis movimientos humanitarios previstos que estaban coordinados con las autoridades israelíes. Los cuatro restantes fueron denegados, incluida una misión para recuperar combustible de Rafá, que como pueden imaginar se necesita urgentemente", ha mencionado ayer Stéphanie Tremblay, portavoz adjunta del secretario general de la ONU, recordando informaciones de Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA), y ha denunciado que "ya no se distribuyen tiendas de campaña".
Desde Nueva York, ha asegurado que "los trabajadores humanitarios tienen cada vez más dificultades para operar, ya que por ahora no ha entrado ayuda en Gaza" y que se trataría de la "séptima semana de" bloqueo, "mientras las operaciones militares se expanden". A propósito de todo, un grupo de unos 2.000 palestinos participaron ayer en una protesta espontánea en la localidad de Beit Lahia, en el norte de la Franja de Gaza, para exigir a Hamas que abandone el gobierno y reclamando el fin del conflicto, según reporteros de EFE. El martes, Hamas aseguró a ese medio que considera "inaceptable en su totalidad" que se exija el desarme del grupo para alcanzar una tregua, después de que Egipto presentara una nueva propuesta de alto al fuego redactada por Israel. "Hemos informado a Egipto de que el movimiento no está dispuesto a renunciar a las armas de la resistencia. Estas armas son propiedad del pueblo palestino, no de Hamas ni de la lucha", dijo una fuente de alto rango del grupo bajo anonimato. La última propuesta de Israel para extender 45 días el alto el fuego a los mediadores incluiría la liberación de 10 rehenes israelíes vivos a cambio de unos 1.100 prisioneros palestinos.
Vía: DW • AFP • AP • EFE • DPA • Europa Press


