🕒 Última actualización:
abril 14, 2025
Un ataque ruso en la ciudad de Sumy en Ucrania ayer, que dejó 35 civiles muertos y 119 heridos, según los servicios de emergencia ucranianos, ha derivado en varias reacciones internacionales. Aunque el Kremlin (Rusia) se rehusó a entrar en detalles de lo sucedido, el portavoz presidencial, Dmitri Peskov, habló de la política de ataques que maneja Moscú, que solo avanzaría sobre objetivos militares y 'cuasimilitares' (algunas características militares). Peskov mencionó que el ataque estaría enmarcado en un asunto vinculado con la operación militar especial, algo que no es comentado por la Presidencia. “Debemos centrarnos únicamente en la información del departamento castrense”, expresó.
El ministerio de Defensa ruso, en un comunicado difundido en Telegram, informó hoy que en el bombardeo habrían muerto más de 60 soldados ucranianos. "El régimen de Kiev sigue utilizando a la población ucraniana como escudo, instalando la infraestructura militar y realizando actividades con participación de militares en el centro de ciudades densamente pobladas”, agregó. Ucrania confirmó el fallecimiento de un comandante de la 27 brigada de artillería, Yuri Yula. El ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, en entrevista con el periódico Kommersant, refirió que habría una reunión de militares ucranianos y occidentales en el edificio atacado. "Había otra reunión de jefes militares ucranianos con sus colegas occidentales que se hacían pasar por mercenarios o quién sabe por quién", indicó. Lavrov también detalló que, presuntamente, hay “militares de los países de la OTAN que mandan” y que es ilegal “emplazar instalaciones militares y armamento en infraestructuras civiles”.
Sumy está situada en el noreste de Ucrania, cerca de la región rusa de Kursk, y es considerada estratégica desde el inicio de la invasión rusa en 2022, por su cercanía con la frontera y por su rol en evacuaciones humanitarias, lo que representaría un punto de entrada para las fuerzas rusas y en una línea de defensa fundamental para Ucrania. Esta nueva escalada en el conflicto, que ocurre en medio de conversaciones para un posible cese al fuego, derivó en el rechazo del Gobierno de Estados Unidos (actor inmerso en los intentos) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Se trata del ataque más mortífero en meses. el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, argumentó estar "profundamente alarmado y conmocionado" por el incidente. Por su parte, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, dijo que el ataque tuvo lugar "un día en que la gente va a la iglesia: Domingo de Ramos (...). Sólo los malnacidos pueden hacer esto". "Sin una presión realmente fuerte, sin un apoyo adecuado a Ucrania, Rusia continuará llevando a cabo esta guerra" y acusó a Vladimir Putin, de haber "ignorado la propuesta estadounidense de un alto el fuego total e incondicional". A propósito de esto, el Presidente Donald Trump volvió a criticar a Zelenski por solicitar armas, y cuestionó su decisión de enfrentar a Rusia.
Vía: France24 • Kommersant • EFE • NTN24 • AFP


