🕒 Última actualización:
mayo 17, 2025
La Corte Suprema de Estados Unidos impidió al gobierno reanudar la expulsión de migrantes venezolanos, a los que el Presidente Donald Trump acusa de ser pandilleros, bajo una ley del siglo XVIII, en un fallo emitido ayer. Es la segunda vez que las decisiones de Trump con respecto a los migrantes venezolanos se presentaron ante la Corte. Específicamente, los magistrados bloquearon los planes de la administración para deportar a un grupo de migrantes recluidos en Texas al estimar que no se les da suficiente tiempo para impugnar su expulsión, pero devolvieron el caso a un tribunal de apelaciones para que se pronuncie sobre el fondo.
Los jueces, en una opinión breve y sin firma, accedieron entonces a la solicitud de los abogados de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) que representan a los migrantes de mantener la suspensión de las expulsiones por ahora. La acción se produjo después de que el tribunal ordenara el 19 de abril la suspensión temporal de las deportaciones de decenas de migrantes retenidos en el centro de detención Bluebonnet en Texas. "En estas circunstancias, una notificación con aproximadamente 24 horas de antelación a la expulsión, sin información sobre cómo ejercer el debido proceso para impugnarla, sin duda no es aceptable", escribió el tribunal en su fallo. Los jueces conservadores Samuel Alito y Clarence Thomas votaron en contra y refirieron públicamente a la decisión. Alito afirmó que no creía que la Corte Suprema tuviera la facultad de intervenir en esta etapa del caso y cuestionó la legalidad de brindar asistencia a los detenidos como grupo.
A propósito de deportaciones, el Tribunal federal de Apelaciones del Primer Circuito se negó también ayer a permitir que la administración Trump reanude la deportación de inmigrantes a países distintos al suyo sin previo aviso ni la oportunidad de buscar protección 'contra la persecución o la tortura'. Así, rechazó la solicitud del gobierno de pausar un fallo de un tribunal inferior que detiene la política. Se produce en medio de una creciente controversia por los planes reportados de enviar migrantes a Libia, un país cuestionado por maltrato a los detenidos y continuos disturbios civiles. El panel de apelaciones planteó “preocupaciones” sobre permitir que el gobierno reinicie la política. En marzo, el juez de distrito de EEUU Brian Murphy bloqueó a la administración de deportar inmigrantes a terceros países sin previo aviso por escrito y sin una oportunidad de impugnar la expulsión. CNN reportó anres que el gobierno estaría considerando enviar inmigrantes a Libia y Ruanda. El juez Murphy dijo que los planes reportados de deportar individuos a Libia o Arabia Saudita violarían su orden anterior. Grupos de defensa de inmigrantes presentaron una moción de emergencia para bloquear la expulsión de inmigrantes a Libia a principios de este mes. Libia ha negado cualquier acuerdo para aceptar deportados. A principios de este año, EEUU deportó a cientos de migrantes asiáticos a Panamá.
Vía: DW • AFP • RTR • BBC • CNN


