🕒 Última actualización:
mayo 20, 2025
El Juez Cuarto Penal del Circuito dictó sentencia en contra de Julián Avellaneda, un hombre señalado de asesinar a su expareja, Stefanny Katherine Bocanegra, el 24 de febrero de 2024. La víctima tenía 31 años y se encontraba en estado de embarazo, con siete meses de gestación. El caso conmocionó a la ciudad y el país. Avellaneda fue condenado a 41 años y 11 meses, tras aceptar los cargos por feminicidio agravado y porte ilegal de armas de fuego. Además, fue inhabilitado por 20 años para ejercer derechos y funciones públicas. La decisión judicial quedó en firme al no ser apelada por ninguna de las partes. Sin embargo, esto ha generado polémica, pues Avellaneda continúa en libertad desde septiembre de 2024 por el vencimiento de términos tras demoras en el proceso judicial.
El juez reiteró la orden de captura en su contra, mientras continúa pendiente otro proceso por presunta tentativa de homicidio contra Pablo César García, el compañero de trabajo de Katherine, quien resultó herido cuando habría intentado defenderla durante el ataque. El feminicidio ocurrió en el centro de Ibagué, en la calle 14 con carrera Primera, dentro del establecimiento comercial Distririco y Más. Allí, Avellaneda, quien había trabajado en ese lugar como mensajero, ingresó armado y tras una breve conversación con la víctima, la habría obligado a entrar al local donde le disparó varias veces. Según versiones preliminares, tres de los impactos habrían sido dirigidos al vientre de la mujer. Las cámaras de seguridad captaron los momentos previos y posteriores al crimen, imágenes que posteriormente fueron utilizadas como prueba en el juicio. Avellaneda fue capturado en el lugar, luego de que intentara intimidar a los policías e incluso disparara. En el procedimiento se le incautó un revólver Smith & Wesson calibre 38 largo, con seis cartuchos, cinco de ellos percutidos. La víctima fue trasladada por la Policía a la Clínica Tolima, pero llegó sin vida.
Avellaneda logró argumentar vencimiento de términos, luego de que el dictamen de Medicina Legal tardara más de cuatro meses. Dicho lapso habría posibilitado su liberación, generando rechazo de organizaciones feministas y familiares de la víctima. Durante el proceso judicial también se revelaron aspectos de la relación que Stefanny mantenía con Avellaneda. Según la Fiscalía, él ejercía control económico sobre ella, utilizaba el dinero que ganaba en apuestas deportivas y habría contraído deudas que pondrían en riesgo su integridad, a tal punto que fue víctima de cobradores informales o “gota a gota”. El juez también desestimó las solicitudes de la defensa que pedían una medida alternativa de internamiento por presuntos problemas psicológicos.
Vía: El Nuevo Día


