🕒 Última actualización:
mayo 04, 2025
En Cúcuta, los delegados del Gobierno Nacional y de las disidencias del Frente 33 firmaron un documento para crear una Zona de Ubicación Temporal (ZUT) en el área rural de Tibú, uno de los municipios más grandes del Catatumbo, la región en la que desde enero se libra una escalada entre el ELN y el 33 por el control de la zona. “Las delegaciones elaborarán los Acuerdos y Protocolos necesarios para el establecimiento de la ZUT y su funcionamiento, así como la temporalidad en cada una de sus fases”, decía el comunicado. El frente es una guerrilla joven que desde 2023 firmó un acuerdo de cese al fuego bilateral que aún se mantiene con el gobierno. Las disidencias, al mando de alias Calarcá, informaron al gobierno que sólo aceptarían una concentración de tropas en el Catatumbo. La notificación la hicieron luego de que el gobierno publicó un decreto en el que ordenó la suspensión de las operaciones militares ofensivas contra ese grupo, y les solicitó hacer “el tránsito a zonas de ubicación”.
En otras cosas, Revista Semana reportó vídeos en el que soldados del Ejército estarían patrullando junto a civiles armados, uno de ellos vestidos de negro, en Cauca. También se mostró chats en los que el general Federico Mejía, comandante en la zona, estaría hablando con “Joselito”, un hombre de la región que fue asesinado y quien, presuntamente, organizaba grupos paramilitares para enfrentar a las disidencias Farc en la zona. La revelación se mostró como una presunta alianza entre el Ejército y paramilitares. Otro material es de chats entre “Joselito” y un sargento, de apellido Berrío, comandante de pelotón, en los que se informan sobre operaciones en la zona y el número de hombres de las disidencias que deberían enfrentar. En el Cauca, las disidencias al mando de alias Mordisco son el principal grupo armado. El general Mejía respondió al medio citado que mantendría contactos con “Joselito” porque habría sido un líder social reconocido en la región. También, que el sargento Berrío sigue activo en las operaciones de la zona. Sin embargo, sobre los vídeos y otras pruebas, dijo que se trataría de una campaña de desprestigio de las disidencias en contra del Ejército.
Y en hechos relacionados con un 'plan pistola' de varios grupos armados, entre ellos el Clan del Golfo (quien lo habría implementado), Alejandro José Bejarano, un soldado regular originario de Quibdó, Chocó, fue asesinado hoy durante un hostigamiento armado en zona rural de Frontino, Antioquia. Estaba prestando servicio militar en el Batallón de Infantería N.º 32 Pedro Justo Berrío, Cuarta Brigada del Ejército. El ataque, atribuido al Clan, también dejó a otro uniformado herido. Se suma a una serie de ataques recientes contra fuerza pública. Más de 30 policías y militares han sido asesinados en lo que va del año. Y hablando de Chocó, el gobierno desplegó más de 3,600 militares en este departamento por un nuevo "paro armado" de 72 horas anunciado por el ELN, el cual buscaría restringir la movilidad en la zona del río Baudó. Según el Ejército, el paro tendría como fin asegurar rutas del narcotráfico y no respondería a motivos sociales o políticos. El ELN argumentó que el paro sería en respuesta a enfrentamientos con un grupo paramilitar liderado por alias Piernas Limpias. El paro finalizaría a la medianoche del lunes al martes, 6 de mayo. A propósito de todo, el subintendente Ángel Fayr Hurtado fue asesinado ayer en la vía Cambao–Flandes, Tolima, mientras viajaba con su familia por su cumpleaños. Aunque inicialmente se habló de un robo, su familia duda de esta versión, ya que no se habrían llevado pertenencias importantes y creen que su trabajo podría estar relacionado con el crimen. Hurtado fue llevado por hombres vestidos de negro a una zona boscosa donde fue hallado sin vida. Las autoridades investigan el caso. El reporte continúa en desarrollo.
Vía: La Silla Vacía • Revista Semana • Noticias RCN • Ecos del Combeima • Crónica Viva


