🕒 Última actualización:
mayo 12, 2025
Una nueva matanza yihadista dejó decenas de soldados y civiles asesinados en ataques simultáneos en una ciudad del norte de Burkina Faso, asediada durante tres años por grupos armados, según fuentes locales. El país de África occidental, gobernado por una junta militar, ha tenido una década de ataques por parte de grupos armados yihadistas vinculados a Al Qaeda y el Estado Islámico. El domingo, cientos de yihadistas llevaron a cabo ataques simultáneos contra un destacamento militar y puestos policiales, además de realizar incursiones en diversas zonas de la ciudad de Djibo, según fuentes locales y de seguridad. La ciudad se encuentra cerca de la triple frontera entre Níger, Burkina Faso y Mali, llena de grupos yihadistas.
"Grupos realizaron incursiones en algunas zonas de la ciudad, causando bajas civiles", indicó otra fuente, añadiendo que se habría registrado un número indeterminado de bajas militares. Residentes que dijeron a AFP y AP por teléfono confirmaron los ataques y dieron una cifra de muertos de "varias decenas". En un distrito de la ciudad, "se ejecutó a varias personas frente a sus casas", en particular a hombres adultos, según declaró un residente de Djibo bajo condición de anonimato. "Las mujeres y los niños se salvaron", declaró el residente. "El tiroteo duró varias horas. Hasta la tarde, todavía se oían fuertes disparos", añadió. Un grupo yihadista alineado con Al Qaeda conocido como Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM), activo en la región del Sahel, reivindicó la autoría del atentado. Según Wamaps (un grupo de periodistas de África occidental que cubre temas de seguridad en el Sahel), los yihadistas habrían permanecido en la ciudad desde las 6AM hasta la 1PM y huyeron antes de la llegada de fuerzas especiales burkinesas. El grupo confirmó un saldo de víctimas "muy elevado".
Varias otras zonas del centro y norte de Burkina Faso también fueron atacadas ayer, según fuentes de seguridad, que no informaron sobre el número de víctimas. La junta militar del capitán Ibrahim Traoré, que tomó el poder en septiembre de 2022, pocas veces suele informar sobre ataques y ha asegurado en varias ocasiones haber recuperado territorios sometidos a los yihadistas. Sin embargo, la situación por violencia en el país ha dejado más de 26.000 muertos, tanto civiles como militares, desde 2015. Más de la mitad de ellos habrían ocurrido en los últimos tres años, según la ONG Acled, que rastrea a víctimas del conflicto. Por otra parte, el ejército y sus voluntarios civiles son acusados regularmente de violaciones. A propósito de todo, Human Rights Watch acusó a las fuerzas de seguridad de presuntamente haber "liderado y participado" en una masacre ocurrida en marzo, en la que murieron al menos 130 civiles de etnia fulani. La junta ha abandonado los vínculos con Francia, su antiguo amo colonial y socio tradicional, y se ha acercado a Rusia. El ataque en Djibo se produjo cuando el jefe de la junta, Traoré, regresaba de Rusia, donde asistió el viernes al desfile militar en la Plaza Roja junto al Presidente Vladimir Putin, en conmemoración de la derrota de los nazis hace 80 años.
Vía: DW • AFP • AP


