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junio 12, 2025
Israel lanzó un ataque aéreo masivo en la madrugada del viernes, 13 de junio (tiempo local), contra “decenas de objetivos” militares y nucleares en Irán, incluyendo el cuartel general de la Guardia Revolucionaria. En la ofensiva murió el general Hossein Salamí, comandante en jefe de esa fuerza, así como dos científicos nucleares. El gobierno israelí justificó la operación "ofensiva, preventiva, precisa y combinada, basada en inteligencia de alta calidad", al decir que Irán habría avanzado significativamente en su programa para desarrollar armas nucleares, lo que, según ellos, representaría una 'amenaza existencial'. La operación, denominada “León Creciente”, también habría alcanzado instalaciones consideradas clave como la planta de enriquecimiento de uranio en Natanz y centros relacionados con el desarrollo de misiles balísticos. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu dijo que los ataques continuarían “tantos días como sea necesario”. En paralelo, sonaron alarmas antiaéreas en Israel como medida preventiva ante posibles represalias.
Medios iraníes reportaron víctimas civiles tras los bombardeos en zonas residenciales del norte de Teherán. Aunque las autoridades locales no habían ofrecido un balance oficial de muertos y heridos al momento del reporte, se registraron explosiones a las 3:30AM. El gobierno iraní no ha respondido militarmente hasta el momento, aunque el general Salamí había advertido antes del ataque que Irán estaría listo para una guerra “a cualquier nivel”. Estados Unidos fue informado previamente por Israel sobre la operación, según el secretario de Estado Marco Rubio, quien dijo que Washington no habría participado en los ataques y solictó a Irán abstenerse de 'agredir' objetivos estadounidenses. Por su parte, el Presidente Donald Trump dijo que la acción israelí podría complicar los avances de las negociaciones nucleares con Irán, cuya sexta ronda estaba prevista para el domingo en Omán.
Trump, horas antes del incidente, estimó que un eventual ataque de Israel podría arruinar las posibilidades de una solución negociada, que, según él, estaría "cerca", sobre el programa nuclear de Irán. Tras la muerte del general Hossein Salamí en los ataques israelíes, la Guardia Revolucionaria de Irán prometió “venganza dura y lamentable” contra Israel, mientras el Ejército iraní advirtió que respondería pronto con contraataques. Como medida preventiva, el aeropuerto internacional Imán Jomeiní en Teherán suspendió todos los vuelos, aunque no fue alcanzado por los bombardeos. Por su parte, Israel declaró el estado de emergencia, cerró su espacio aéreo, clausuró escuelas y actividades no esenciales, y puso a sus servicios de emergencia y hospitales en máxima alerta ante una inminente represalia iraní 'con misiles y drones'. Recientemente se conoció que el jefe del estado mayor del ejército iraní, Mohamad Bagheri, habría muerto en los ataques israelíes contra varias ciudades del país, según informó la televisión estatal. El reporte continúa en desarrollo.
Vía: DW • EFE • AFP • INRA • Tasnim


