🕒 Última actualización:
junio 14, 2025
Numerosas protestas que congregaron a cientos de miles de personas en Estados Unidos, para condenar la política del Presidente Donald Trump, se convirtieron en las mayores manifestaciones en contra de esta administración desde el inicio de su segundo mandato en enero. Los organizadores la bautizaron "Sin reyes" al decir que creerían que Trump actuaría como si fuera uno. Su objetivo: "rechazar el autoritarismo, la política de los multimillonarios y la militarización" de la democracia. Se llevaron carteles en los que se leía "¡No RRReyes!", "¡No hay corona para el payaso!" y "¡El régimen fascista de Trump debe irse ahora. Las protestas contrastaban con un masivo desfile militar llevado a cabo en Washington para conmemorar la creación del Ejército de Estados Unidos y que coincide con el cumpleaños 79 del presidente.
En Nueva York, decenas de miles de personas, vestidas con impermeables y con paraguas de colores, recorrieron la Quinta Avenida bajo la lluvia con tambores, campanas y cánticos: "¡Ey, ey, oh, oh, Donald Trump tiene que irse!", repetía uno de ellos. Las masivas protestas también se llevaron a cabo en Los Ángeles, escenario en los últimos días de manifestaciones contra la represión migratoria del gobierno. Manifestantes se congregaron frente a edificios federales gritando "¡No son bienvenidos aquí!" a algunos de los 4.000 miembros de la Guardia Nacional y 700 marines estadounidenses que Trump envió a la ciudad en contra de la voluntad de autoridades municipales y estatales. Miembros del grupo feminista ruso Pussy Riot levantaron una pancarta roja frente al ayuntamiento de Los Ángeles que decía: "Esto se está empezando a parecer a Rusia". Las manifestaciones a nivel nacional se desarrollaron, en su mayoría, sin incidentes. Sin embargo, en Culpeper, Virginia, la policía informó que un hombre embistió "intencionadamente" con su coche a un grupo de manifestantes. No hubo heridos. En Los Ángeles, la policía utilizó gases lacrimógenos y agentes montados para dispersar a los manifestantes que se habían reunido frente a un edificio federal del centro de la ciudad, foco de las manifestaciones contra el ICE durante la última semana.
A propósito de la crisis política en EEUU, la legisladora demócrata de Minnesota Melissa Hortman y su esposo fueron asesinados en su casa en un ataque armado que las autoridades calificaron como acto de “violencia política selectiva”. En un hecho relacionado, el senador estatal John Hoffman y su esposa también fueron baleados, aunque sobrevivieron. El principal sospechoso, Vance Boelter, de 57 años, se habría hecho pasar por policía y habría dejado en su vehículo un manifiesto y una lista con nombres de legisladores como posibles objetivos. El crimen provocó conmoción nacional, llevó a suspender protestas anti-Trump en Minnesota y generó reacciones por parte del presidente y del gobernador Tim Walz, que prometieron justicia y refirieron sobre el peligro de la violencia política. Las fuerzas locales y federales siguen en la búsqueda del atacante, que continúa prófugo y considerado 'altamente peligroso'. El reporte continúa en desarrollo.
Vía: DW • AFP • EFE • Reuters • AP • La Nación (Argentina)


