🕒 Última actualización:
julio 10, 2025
Israel y la Unión Europea (UE) alcanzaron un acuerdo que sería para mejorar 'significativamente' la entrega de ayuda humanitaria en la Franja de Gaza, donde la población enfrenta una crisis alimentaria grave. La alta representante para Política Exterior y Seguridad de la UE, Kaja Kallas, anunció que se incrementaría el número de camiones diarios con suministros, se reabrirían rutas desde Egipto y Jordania, y se habilitarían nuevos pasos fronterizos. También se retomaría el abastecimiento de combustible para instalaciones humanitarias consideradas clave y se distribuirían alimentos a través de panaderías y cocinas comunitarias. El acuerdo contemplaría además medidas para proteger al personal humanitario y reparar infraestructuras como plantas desalinizadoras, necesarias para el suministro de agua potable. La UE enfatizó en que la ayuda no debería ser desviada al grupo Hamas. Asimismo, reiteró un llamado a un alto al fuego 'inmediato' y a la liberación de todos los rehenes aún en manos del grupo palestino, apoyando intentos de mediación encabezados por Egipto, Catar y Estados Unidos.
Según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la situación humanitaria en Gaza ha alcanzado niveles críticos, con advertencias de hambruna. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA, en inglés) reportó recientemente que, tras 130 días, habrían ingresado 75.000 litros de combustible, una cantidad que estaría muy por debajo de las necesidades diarias. Esta escasez pondría en riesgo servicios como hospitales, sistemas de agua y saneamiento. Además, UNICEF (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia) denunció la muerte de niños y mujeres en ataques mientras esperaban ayuda alimentaria. La distribución de ayuda ha sido asumida por la Fundación Humanitaria de Gaza (GHF, en inglés), con supervisión y apoyo de Israel y Estados Unidos, pero ha sido objeto de polémica. Diversas fuentes han denunciado saqueos de camiones y almacenes, así como incidentes en los que civiles han sido asesinados por fuerzas israelíes o grupos armados al intentar acceder a centros de distribución. OCHA advirtió que, de no incrementarse 'rápidamente' el suministro de combustible y bienes básicos, servicios vitales dejarían de funcionar, afectando a cientos de miles de personas, especialmente niños.
La UE habría intensificado una presión diplomática sobre Israel, luego de un informe interno del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE, el cuerpo diplomático de la UE), que acusa al gobierno israelí de violar los principios de cooperación establecidos en el Acuerdo de Asociación entre ambos. Algunos Estados miembros, como España, han exigido medidas como la suspensión de dicho acuerdo, vigente desde el año 2000, que regula comercio, cooperación política y respeto por los derechos humanos. Por su parte, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, declaró desde Estados Unidos que si Hamas no depone las armas y no abandona el control del enclave, Israel retomaría su ofensiva militar tras una eventual tregua de 60 días actualmente en negociación en Doha (Catar). Desde octubre de 2023, el conflicto ha causado más de 57.000 muertes palestinas, según autoridades locales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) documentó más de 740 ataques contra instalaciones sanitarias, afectando hospitales y ambulancias, mientras que al menos 500.000 mujeres en edad reproductiva no tendrían acceso a servicios básicos de salud. El reporte continúa en desarrollo.
Vía: DW • EFE • KNA • DPA • AFP • TeleSUR


