🕒 Última actualización:
agosto 28, 2025
La capital ucraniana, Kiev, enfrentó uno de los mayores ataques rusos en semanas con una ofensiva que combinó drones y misiles, dejando al menos 21 muertos, incluidos cuatro niños, y decenas de heridos. El ataque afectó de manera grave a un edificio residencial de cinco plantas donde vivirían más de 100 personas, causando su colapso parcial. El Presidente Volodimir Zelenski acusó al Kremlin (Rusia) de “optar por la balística en lugar de la mesa de negociaciones” y solicitó nuevas sanciones. Las fuerzas ucranianas informaron que Rusia habría lanzado cerca de 600 drones y más de 30 misiles balísticos y de crucero, impactando más de 20 puntos en la capital. Los ataques habrían sorprendido a los habitantes mientras dormían, tras semanas de relativa calma. Los bombardeos ocurrieron después de que ataques previos contra la infraestructura energética dejaran sin electricidad a más de 100.000 hogares. Según el Kremlin, la “operación militar especial” continuaría, aunque seguiría 'interesado en negociaciones de paz'.
La ofensiva también golpeó infraestructuras diplomáticas, resultando dañadas oficinas de la Unión Europea (UE) y el consulado británico en Kiev. El gobierno británico convocó al embajador ruso en Londres, calificando el hecho de “ataques indignantes”, mientras el primer ministro Keir Starmer acusó al Presidente Vladimir Putin de “sabotear las esperanzas de paz”. La jefa de política exterior europea, Kaja Kallas, consideró la acción como “una escalada deliberada”. Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, publicó en X que Putin debería volver a la mesa de negociaciones y que Europa pretendería una “paz justa y duradera” con 'garantías firmes de seguridad' para Ucrania. Desde Bruselas (Bélgica), Von der Leyen mostró imágenes de los daños a las oficinas de la UE y confirmó que dos misiles habrían caído a 50 metros de la delegación. Argumentó que estaría “indignada” y que la Unión Europea “mantendrá la máxima presión sobre Rusia” con la presentación de un nuevo paquete de sanciones, el decimonoveno, como respuesta al ataque “contra nuestra propia delegación”. También, que el Kremlin “no se detendrá ante nada para aterrorizar a Ucrania, matando civiles e incluso atacando a la UE”.
Este bombardeo ocurre dos semanas después de la reunión entre el Presidente de Estados Unidos Donald Trump y Putin en Alaska, donde el estadounidense habría intentado promover una cumbre de paz con Zelenski. Trump, aunque habría manifestado 'frustración' por los bombardeos, no ha impuesto nuevas sanciones contra Rusia, limitándose a incrementar aranceles para India, considerado comprador clave de petróleo ruso. Algunos analistas han considerado que esto debilitaría los 'esfuerzos de mediación', mientras Ucrania insiste en que Occidente 'fortalezca' su respaldo militar y político, en medio de las tensiones y el persistente debate por la ayuda. En medio de este escenario, Ucrania y Estados Unidos planearían reunirse en Nueva York para abordar 'garantías de seguridad que eviten futuros ataques', incluyendo componentes militares, políticos y económicos. Zelenski sostiene que serían necesarias 'medidas firmes' para 'convertir' a Ucrania en “un puercoespín de acero” frente a Rusia. Al igual que Ucrania, Rusia ha advertido que cualquier negociación sin su participación sería “un camino sin salida”. El reporte continúa en desarrollo.
Vía: BBC • DW • EFE • Reuters • AP


