🕒 Última actualización:
agosto 20, 2025
El Gobierno de Venezuela acusó a Estados Unidos de presuntamente 'poner en riesgo la paz y estabilidad' de la región, luego de que la Casa Blanca anunciara que estaría preparada para usar “todo su poder” en la lucha contra el narcotráfico, tras el despliegue de tres buques con 4.000 soldados en el Caribe. Según el gobierno venezolano, estas 'amenazas' afectarían directamente al país, pero que también a la llamada “Zona de Paz” establecida por la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), espacio que promueve una cooperación y soberanía latinoamericana. La Cancillería venezolana catalogó las acciones de Washington como un acto de “desesperación” y “difamación”. Desde EEUU, la portavoz Karoline Leavitt mencionó que el gobierno del Presidente Nicolás Maduro no sería legítimo, sino un “cartel del narcotráfico” acusado de supuestamente traficar drogas hacia el país norteamericano. En una rueda de prensa, agregó que el Presidente Donald Trump estaría dispuesto a llevar a los responsables ante la justicia y 'reforzar' la lucha antidrogas con el despliegue militar en el Caribe. Las declaraciones escalaron la tensión. Desde la administración estadounidense se sostiene que Maduro sería un “líder fugitivo” acusado formalmente de narcotráfico en su territorio.
En respuesta, el gobierno venezolano dijo rechazar los señalamientos y los catalogó como una muestra del “fracaso” de la política exterior de Washington en América Latina. También que, desde la salida de la DEA en 2005, Venezuela habría tenido “resultados contundentes” contra el crimen organizado, incluyendo capturas, desmantelamiento de redes y control de fronteras. Además, que cada 'acción agresiva' por parte de EEUU confirmaría una incapacidad del “imperialismo” de 'doblegar' al 'pueblo venezolano'. Ese gobierno también vinculó estas acusaciones con presuntos intentos de 'desprestigiar' su soberanía y 'desacreditar' sus avances en materia de seguridad interna. La tensión aumentó luego de reportes de CNN sobre el despliegue naval estadounidense en el Caribe y la confiscación de 700 millones de dólares en bienes supuestamente ligados a Maduro, según la fiscal general de EEUU, Pam Bondi. En paralelo, Maduro ordenó el despliegue de 4,5 millones de milicianos en todo el país como parte de un “plan de paz” y de preparación ante posibles amenazas externas. Mientras tanto, dirigentes como Diosdado Cabello dijeron que las autoridades venezolanas también vigilarían y reforzarían la seguridad en sus aguas. En medio de todo, Venezuela prohibió por 30 días prorrogables la compra, venta y uso de drones en Venezuela, medida que no aplicaría a organismos de seguridad y defensa. Según el ministro de Transporte, Ramón Velásquez, la decisión pretendería 'regular' la navegación aérea. En Venezuela ya era obligatorio registrar los drones, contar con licencia y seguro para operar.
A propósito de todo, informes de inteligencia internacional, particularmente de EEUU, señalarían que el gobierno venezolano presuntamente estaría vinculado con una red criminal transnacional integrada por el Cartel de los Soles, Irán, Hezbolá, el ELN y la Segunda Marquetalia. Según los documentos, la estructura tendría su centro de operaciones en Dubái y supuestamente usaría 'empresas fachada' en Catar 'para blanquear dinero' procedente del narco colombiano y venezolano, con presunta 'protección diplomática'. Se dijo además que la red, en la que estarían implicados altos mandos de la Fuerza Armada y de la Guardia Nacional Bolivariana, facilitaría el tráfico de cocaína, armas, oro ilegal y combustible hacia el Caribe, África y Europa, además de dar apoyo logístico a operativos de Hezbolá en territorio venezolano. De acuerdo con los informes, en estados fronterizos como Apure, Táchira y Zulia se estarían instalando campamentos del ELN, que recibiría entrenamiento con drones directamente de Hezbolá. Estos territorios supuestamente funcionarían como corredores estratégicos para el narco y la minería ilegal, beneficiando también a la Segunda Marquetalia y a las disidencias de alias Iván Mordisco. En Colombia, el impacto de estas alianzas se representaría en regiones como Arauca y el Catatumbo, donde el ELN mantiene una disputa por el control territorial con otros grupos. Recientemente, el Presidente Gustavo Petro dijo que una eventual 'invasión' de EEUU a Venezuela convertiría a ese país en “otra Siria” y arrastraría a Colombia a un conflicto. Además, que un conflicto permitiría a narcos aprovecharse de los recursos mineros en la frontera y 'agravaría la violencia'. También criticó a grupos armados como el ELN por haberse convertido en “traquetos” y dijo que buscaría coordinar con Venezuela la expulsión de estos de la frontera, y que, contrario a lo mencionado por Diosdado Cabello, sí estarían en Venezuela. El reporte continúa en desarrollo.
Vía: DW • EFE • TeleSUR • Reuters • Noticias RCN • CNN • Los Angeles Times • Diario Las Américas • Noticias Caracol


