🕒 Última actualización:
septiembre 17, 2025
Hay conmoción por dos recientes crímenes ocurridos recientemente dentro de hogares en Colombia, y en los que se atribuye la autoría a padrastros. En Medellín, un niño de cuatro años identificado como Nairkel murió tras permanecer tres días hospitalizado por los golpes que habría recibido de su padrastro, alias Lámpara, presunto integrante de la banda Los Mondongueros. El alcalde Federico Gutiérrez confirmó el deceso y calificó el hecho como un 'asesinato atroz'. El agresor fue capturado el 14 de septiembre inicialmente por violencia intrafamiliar y lesiones personales, pero tras la muerte del menor deberá responder por homicidio agravado. Según el padre biológico del niño, de nacionalidad venezolana, los maltratos habrían sido constantes desde que la mamá inició una relación con 'Lámpara', quien también le habría prohibido ver a su hijo. Las autoridades investigan la magnitud de los abusos previos.
Paralelamente, en Mosquera, Cundinamarca, también hay conmoción por la muerte de una niña de nueve años presuntamente a manos de su padrastro. El hombre habría atacado con un arma cortopunzante a la menor en medio de una discusión con la madre, provocándole al menos 40 heridas mortales. Tras el hecho habría intentado suicidarse, pero fue trasladado a un hospital de Facatativá, donde permanece bajo custodia. En la vivienda en la que ocurrieron los hechos también habría estado una niña de 10 años, hija biológica del presunto agresor, quien presenció los hechos. La niña quedó bajo custodia y protección de la alcaldía y el ICBF. Este segundo caso fue catalogado como violencia vicaria, una forma de violencia basada en género (VBG) que, según el reporte, pretendería 'dañar a la mujer a través de sus hijos'. La Fiscalía asumió las investigaciones, mientras la comunidad de Mosquera realizó una velatón en memoria de la menor. En El Espinal, Tolima, de donde era la niña y su familia, también se rindió homenaje. El hecho habría reabierto un debate sobre los vacíos de protección para menores en entornos familiares conflictivos.
En 2023 se reportaron 6.369 víctimas de violencia intrafamiliar en Colombia (cerca de 17 diarias), y entre enero y julio de 2025 ya iban 313 asesinatos de niños y adolescentes. Además, al 31 de agosto cerca de 1,8 millones de menores estaban registrados como víctimas del conflicto, y Naciones Unidas (ONU) documentó 262 casos de reclutamiento forzado en 2023, un 49% más que en 2022. A esto se sumaría que en el primer semestre de 2024 Medicina Legal practicó más de 10.000 exámenes por delitos sexuales contra menores, y cada día ingresarían unos 141 niños al sistema de protección estatal, la mayoría por violencia dentro del hogar. Estos indicadores representarían un panorama complejo, considerado aún mayor cuando los incidentes ocurren dentro del lugar de residencia.
Vía: El Colombiano • El Espectador • Infobae • Noticias RCN


