🕒 Última actualización:
septiembre 11, 2025
El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, fue condenado a 27 años y tres meses de cárcel por 'conspirar contra el orden democrático' tras perder las elecciones de 2022 frente al hoy Presidente Luiz Inácio Lula da Silva. La Corte Suprema, con una votación de cuatro jueces a favor y uno en contra, declaró culpable al exmandatario y a otros siete acusados, entre ellos exministros y altos mandos militares. El juez relator consideró agravante el hecho de que Bolsonaro fuese señalado como “líder” de una organización criminal que 'buscaba impedir' la asunción de Lula. La defensa de Bolsonaro catalogó la condena de “excesiva y desproporcionada” y anunció que apelará la decisión 'incluso en instancias internacionales'. Los abogados Celso Vilardi y Paulo da Cunha Bueno dijeron que, aunque respetarían el fallo, manifestarían “profundo desacuerdo e indignación”.
Paralelamente, el Gobierno de Estados Unidos dijo 'condenar' la sentencia: el secretario de Estado Marco Rubio la catalogó de “caza de brujas” y que Washington “responderá en consecuencia”. El Gobierno de Brasil dijo que 'no se dejará intimidar'. La reacción internacional también incluyó declaraciones del Presidente Donald Trump, quien comparó la situación de Bolsonaro con sus problemas judiciales en EEUU. Trump dijo que conoció al brasileño como “un buen hombre” y dijo sorprenderse de que se hubiera llegado a este punto. Estas reacciones reforzarían la dimensión global del caso, dado que Bolsonaro siempre fue visto como aliado ideológico de la derecha estadounidense. Bolsonaro y los otros siete procesados fueron hallados culpables de delitos como 'intento de abolición del Estado democrático de derecho, organización criminal, golpe de Estado y daños calificados'.
La Fiscalía General argumentó que la conspiración habría comenzado en 2021, cuando Lula empezaba a destacar en las encuestas. Desde entonces, se habría desplegado una estrategia de descrédito contra el sistema electoral brasileño liderada por Bolsonaro. La ofensiva de intenciones golpistas se intensificó tras la derrota de Bolsonaro en octubre de 2022, con protestas masivas, 'planes de atentados frustrados' y campamentos frente a cuarteles militares que exigían la intervención del Ejército. A pesar de eso, Lula asumió la presidencia el 1 de enero de 2023, aunque una semana después miles de simpatizantes bolsonaristas atacaron las sedes de la Presidencia, el Congreso y la Corte Suprema en Brasilia. Según la acusación, aquel asalto habría sido el 'clímax' de un plan dirigido 'personalmente' por Bolsonaro, cuyo fin habría sido perpetuarse en el poder e instaurar una dictadura en Brasil. La condena marca un precedente en la política brasileña, pues por primera vez un expresidente es sentenciado por liderar un intento de Golpe de Estado en la 'mayor democracia' latinoamericana. El reporte continúa en desarrollo.
Vía: DW • EFE • DPA • NTN24


