🕒 Última actualización:
septiembre 03, 2025
En Ibagué se ha escalado una protesta de los estudiantes de la Institución Educativa Nueva Esperanza La Palma, ubicada en el corregimiento de Buenos Aires. Los jóvenes iniciaron un paro indefinido tras denunciar que su sede funcionaría 'sin servicios básicos de agua y energía, además de tener un alcantarillado deficiente y 'problemas graves' de infraestructura. Además, que habrían pedido ayuda a la alcaldía, la Procuraduría y el Ministerio de Educación, sin que hasta ahora exista una 'solución efectiva'. Los estudiantes, principalmente de grados octavo a once, habían organizado un plantón en la entrada del colegio para exigir condiciones que les permitan continuar con sus estudios.
Voceros estudiantiles manifestaron que la situación vulneraría sus derechos como menores de edad y que sería 'urgente' una intervención del personero municipal. A propósito, esto se suma a otra situación, luego de que en el Conservatorio Amina Melendro de Pulecio padres y estudiantes protestaran por una falta de personal de aseo. A esta crisis en la educación pública se suma otra, escalada en días recientes, con un déficit de $3.600 millones anunciado por la alcaldesa Johana Aranda para financiar el Programa de Alimentación Escolar (PAE) hasta finalizar el año. Esta situación ha generado incertidumbre sobre la continuidad de un servicio considerado fundamental para miles de niños y jóvenes de la ciudad, en un caso que trasciende también lo regional y nacional. Volviendo al caso inicial, la situación de la infraestructura educativa y una falta de presupuesto manifestada habrían encendido las alarmas en la comunidad, que exige respuestas 'rápidas y concretas'
Frente a la protesta, el secretario de Educación de Ibagué, Diego Guzmán, admitió que la institución de Buenos Aires tiene problemas con el suministro de agua, y mencionó que se habría debido a 'pozos deficientes' y que recientemente el rector elevó una solicitud de apoyo. Según el funcionario, aunque los recursos serían escasos, ya se habría enviado un ingeniero para hacer la valoración técnica y definir qué compromisos puede asumir la alcaldía. Guzmán admitió que el panorama general sería de “apagar incendios” para cumplir con las necesidades de las 57 sedes educativas del municipio, al no poder contar con planeación ni 'soluciones de fondo'. También, que las actuales dificultades presuntamente serían consecuencia del proceso de inversión en infraestructura adelantado por el Gobierno Nacional en años anteriores, 'que dejó varios proyectos inconclusos o con deficiencias estructurales', en lo que reabriría el debate y la controversia sobre la gestión local, regional y nacional de los recursos; como trascendió recientemente con el caso PAE. Aunque prometió colaboración, insistió en que los recursos disponibles sería limitados, lo que llevaría a “estirar” el presupuesto. El reporte continúa en desarrollo.
Vía: El Cronista • Caracol Radio


