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septiembre 02, 2025
La cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) concluyó en Tianjin, China, con anuncios en el bloque, que es de cooperación política, económica y de seguridad. El evento, que contó con un nivel récord de representación, reunió a jefes de Estado de Asia y Eurasia en un momento de complejas tensiones globales. Según el presidente chino Xi Jinping, la cita habría tenido la misión de 'alcanzar consensos' y dar nuevo impulso a los proyectos conjuntos, en lo que 'reafirmaría la vigencia' de la OCS como 'espacio clave' en lo internacional. Uno de los principales resultados habría sido la decisión de crear un Banco de Desarrollo de la OCS, un mecanismo financiero que sería destinado a respaldar proyectos de integración económica entre los Estados miembros. El subdirector del Instituto de China y Asia Moderna de la Academia Rusa de Ciencias, Serguéi Uyanáyev, explicó a TV BRICS que esta iniciativa tendría un 'carácter estratégic', ya que hasta ahora no existía en la OCS un órgano equivalente. El modelo seguiría de cerca al Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS (de países emergentes) que desde hace años financia proyectos de infraestructura y cooperación regional, consolidando un eje financiero alternativo al de Occidente. Para más contexto, consultar en el blog. Además de los avances económicos, la cumbre aprobó medidas en materia de seguridad.
La Declaración de Tianjin incluiría la creación de un “Centro Universal” contra “amenazas a la seguridad” y un “Centro Antinarcóticos” de la OCS, que responderían a “preocupaciones compartidas” como el terrorismo, el crimen organizado y el narcotráfico. El texto también resaltó principios como la 'defensa del multilateralismo', el 'rechazo a sanciones unilaterales' (en referencia a países como Estados Unidos) y una 'apuesta por una transición energética sostenible', lo que proyectaría a la OCS como un bloque que busca incidir en las reglas del orden internacional. Estos compromisos buscarían reforzar una cooperación multilateral frente a riesgos que trascenderían fronteras nacionales, y al mismo tiempo proyectar a la OCS como “actor con capacidad de respuesta global”. La cita también fue escenario de diálogo geopolítico. Países miembros como China, Rusia, India, Pakistán y varias repúblicas de Asia Central mencionaron la necesidad de mantener la cooperación en un contexto marcado por 'la rivalidad entre potencias' y las 'sanciones internacionales'. El alto número de mandatarios presentes, el mayor en la historia de la organización, fue resaltado como “indicador del creciente peso” de la OCS. El vínculo con los BRICS estuvo presente en varios debates, por una 'inspiración' en el modelo financiero de ese bloque, pero también por la cooperación en proyectos de “economía verde” y de integración Sur-Sur. China y Brasil, por ejemplo, han intensificado su coordinación dentro de los BRICS, mientras que India y Rusia promueven proyectos energéticos y de infraestructura que podrían recibir apoyo tanto del banco de los BRICS como del futuro banco de la OCS. Sin embargo, el encuentro también dejó ver tensiones, como la persistencia de fricciones entre India y Pakistán, así como diferencias en el ritmo de integración económica que algunos Estados miembros estarían dispuestos a asumir.
La OCS se habría presentado como un espacio alternativo al orden internacional liderado por EEUU y Europa, también refiriendo una necesidad de 'reducir la dependencia' de organismos financieros y de seguridad 'dominados por Occidente'. En suma, la apuesta de la OCS sería consolidarse como un bloque con mayor autonomía. Según reporta DW, aunque la OCS se centra en Asia Central y Eurasia, analistas advierten que América Latina no debería subestimarla, pues se trataría del 'ascenso' de un espacio económico y político liderado por China que terminaría afectando a la región mediante 'nuevas reglas financieras, cadenas de suministro e inversiones estratégicas'. Además, que esto abriría 'oportunidades de diversificación, comercio e infraestructura', pero también riesgos de 'dependencia de materias primas' y de 'quedar atrapada en la rivalidad entre China y EEUU', ya que la región depende de Estados Unidos para manufacturas y remesas y de China para recursos naturales. Algunos países, como Cuba, incluso han mostrado interés en acercarse al bloque, lo que reforzaría una necesidad de observar su evolución como indicador de un mundo 'cada vez más multipolar'. No directamente relacionado, pero a propósito de tensiones entre Occidente y Oriente, el Presidente de EEUU Donald Trump acusó a China, Rusia y Corea del Norte de 'conspirar' contra el país tras una reunión de Xi Jinping (China) Vladimir Putin (Rusia) y Kim Jong Un (Corea del Norte) en Beijing (China), donde participaron en un desfile militar que conmemoró los 80 años del fin de la Segunda Guerra Mundial y mostró armamento avanzado. Xi refirió una necesidad de 'elegir entre paz y guerra'. La ceremonia habría pretendido reforzar el poderío militar y la influencia global de China. Mientras tanto, las tensiones internacionales persisten, con Trump advirtiendo con sanciones a Rusia y cuestionando la cooperación histórica de EEUU con China.
Vía: DW • Reporte Asia • France24 • EFE • Infobae • El País • Sputnik • RT • TeleSUR • TV BRICS • Noticias Telemundo • AP • NBC


