🕒 Última actualización:
septiembre 22, 2025
Un supertifón llamado Ragasa, de categoría 5, tocó tierra hoy en el norte de Filipinas, convirtiéndose en la tormenta más poderosa registrada en lo que va de 2025. Con vientos superiores a los 265 kilómetros por hora, el fenómeno llevó a evacuar a cientos de miles de personas ante el riesgo de inundaciones, deslizamientos y daños en la infraestructura. Se espera que en las próximas 72 horas el tifón se desplace por el Mar de China Meridional rumbo a Taiwán y China, lo que mantenía a la región en estado de máxima alerta. En Filipinas, donde Ragasa impactó sobre las 3PM (tiempo local), las evacuaciones comenzaron desde ayer en el norte del país. En Manila y en 29 provincias se mantenían cerrados colegios y centros de trabajo, mientras especialistas advertían sobre posibles “inundaciones y deslizamientos severos” en la isla de Luzón.
En paralelo, el país enfrenta un clima de tensión social: más de 50.000 personas salieron a las calles ayer en la llamada “Marcha del billón de pesos” para denunciar presuntos casos de corrupción relacionados, a propósito, con proyectos de control de inundaciones. Las manifestaciones derivaron en enfrentamientos violentos con la policía. Según las autoridades, un total de 216 personas fueron arrestadas, entre ellas 127 adultos y 89 menores, mientras que 95 agentes resultaron heridos, algunos de gravedad. Los incidentes habrían escalado cuando un grupo de manifestantes lanzó cócteles molotov contra un vehículo que bloqueaba el paso hacia el palacio presidencial, lo que habría provocado una respuesta policial con cañones de agua para dispersar a la multitud. Mientras tanto, en Taiwán, las autoridades elevaron la alerta por el inminente paso del tifón. El gobierno suspendió clases y jornadas laborales en varias regiones orientales y meridionales, además de cancelar vuelos y servicios de ferry. Las medidas pretenderían reducir riesgos en un territorio altamente expuesto a desastres naturales, que cada año enfrenta el impacto de tormentas de gran magnitud.
En China, las autoridades preparaban un plan de evacuación para unas 400.000 personas en las zonas más vulnerables. La aerolínea hongkonesa Cathay Pacific anunció la cancelación de más de 500 vuelos, mientras ciudades como Cantón suspendieron actividades académicas, oficinas de empleo y servicios de transporte público. Todo ello ocurre mientras el país sigue con atención la situación en Filipinas, donde el escándalo de corrupción vinculado a obras de prevención de inundaciones habría dejado pérdidas por más de 1.700 millones de euros, según el Ministerio de Finanzas. La combinación de crisis climática y agitación social evidenciaría una fragilidad compleja en Filipinas, golpeada cada año por alrededor de veinte tifones. En 2024, el país vivió un episodio inusual con seis tormentas consecutivas en menos de un mes, que dejaron al menos 164 muertos. Ahora, Ragasa pondría nuevamente a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades, al tiempo que las denuncias de corrupción han provocado consecuencias políticas: la renuncia del presidente de la Cámara de Representantes, Martin Romualdez, y la destitución del presidente del Senado, Francis Escudero, por sus presuntos vínculos con contratistas investigados. El reporte está en desarrollo.
Vía: Citytv • TeleSUR • Sputnik


