🕒 Última actualización:
septiembre 15, 2025
El clima de tensión en el Caribe seguiría en aumento tras advertencias del ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino, dirigidas a Guyana y Trinidad y Tobago. El funcionario dino que, en caso de que desde esos territorios se ejecute una 'agresión militar contra Venezuela en coordinación con Estados Unidos', Caracas respondería en “legítima defensa”. Estas declaraciones se suman a las acusaciones de la vicepresidenta Delcy Rodríguez, quien señaló a ambos países de ser “vasallos” de Washington y de 'prestarse' a 'planes de desestabilización'. La primera ministra de Trinidad y Tobago Kamla Persad-Bissessar rechazó las acusaciones, catalogándolas de “alarmismo” y negando cualquier plan de invasión. No obstante, tanto Trinidad y Tobago como Guyana han respaldado públicamente el despliegue naval estadounidense en el Caribe, bajo el argumento de 'combatir el narcotráfico'. El gobierno venezolano, sin embargo, interpreta este apoyo como parte de una estrategia mayor de “cambio de régimen” contra el Presidente Nicolás Maduro.
Estados Unidos ha intensificado su presencia militar en la región. Ocho barcos de guerra equipados con misiles, un submarino de propulsión nuclear y, más recientemente, cinco cazas F-35 desplegados en Puerto Rico formarían parte de la operación que Washington justifica como lucha antidrogas. Esta narrativa está acompañada de acusaciones directas contra Maduro, a quien el gobierno del Presidente Donald Trump vincula con el llamado “Cartel de los Soles” y por cuya captura ofrece hasta 50 millones de dólares. La llegada de los aviones de combate a Puerto Rico ha desatado protestas en la isla. Diversas organizaciones sociales, entre ellas el Partido Independentista Puertorriqueño y el colectivo Madres contra la Guerra, han dicho rechazar una “remilitarización” del territorio, y que esto convertiría a la isla en un 'portaviones de Washington' y la expondría a ser blanco en un eventual conflicto con Venezuela o Cuba. También refirieron antecedentes de contaminación y daños ocasionados por bases militares estadounidenses en décadas anteriores. Mientras la gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González, respalda abiertamente la estrategia y defiende la cooperación con el Pentágono, sectores de la población denuncian presunta contradicción entre esa postura y la declaración del Caribe como “Zona de Paz”. Para los críticos, la 'subordinación' de las autoridades locales evidenciaría una persistencia de la 'condición colonial' y una 'falta de autonomía' de la isla frente a los intereses de la Casa Blanca. Cuando la tensión parece continuar en escalada, en las últimas horas el presidente Trump indicó que estaría estudiando una posibilidad de ataque a territorio venezolano, sin descartar una acción militar directa contra Venezuela, acusando al Gobierno de Venezuela de 'enviar criminales y drogas' a EEUU.
Sobre lo último, también la cancillería venezolana había denunciado el “asalto” de un buque pesquero por parte de la Marina estadounidense. Y el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio habría indicado en declaraciones que el verdadero objetivo del despliegue militar en el Caribe sería el gobierno venezolano, sugiriendo que las operaciones antidroga deberían 'intensificarse incluso con ataques aéreos', lo que ha sido interpretado en Caracas como un intento de propiciar el “cambio de régimen”. En respuesta, Maduro y su ministro de Defensa han anunciado ejercicios militares semanales y un despliegue interno en 284 frentes, advirtiendo que Venezuela estaría lista 'para responder a cualquier agresión'. Y este lunes, 15 de septiembre, se conoció que EEUU bombardeó y hundió una segunda lancha en el Caribe por parte de las fuerzas armadas estadounidenses, ataque en el que murieron tres presuntos narcotraficantes venezolanos. Trump defendió la acción mostrando cocaína esparcida en el mar, y dijo que las drogas ya no estarían llegando por el Océano y sugirió que se podrían tomar acciones similares por tierra y aire. Minutos antes, Maduro decía en una alocución que EEUU estaba realizando una "agresión en curso", y ha solicitado a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) que convoque a los países miembros del bloque a una 'conferencia urgente por la soberanía y la paz regional'. En otras cosas, Cabello anunció la detención de cuatro personas en el estado Zulia, acusadas de transportar 3.680 kilos de cocaína desde La Guajira colombiana, en un operativo de más de 20 horas dirigido por una capitana, mientras Maduro destacó la interdicción (detención...) legal de la lancha con la droga. El reporte continúa en desarrollo.
Vía: DW • EFE • El Universal • TeleSUR • Nuevo Día • CNN • El Heraldo (Colombia) • Noticias Telemundo • AP • El Espectador


