🕒 Última actualización:
septiembre 07, 2025
Rusia lanzó el que sería el mayor ataque desde la escalada del conflicto al golpear por primera vez el edificio del Gabinete de Ministros en Kiev, un emblema del poder político ucraniano. El bombardeo provocó incendios en los pisos superiores y habría dejado en ruinas parte de la estructura, ubicada en pleno distrito gubernamental, cerca del Parlamento y la presidencia. El asalto formó parte de una ofensiva masiva con más de 800 drones y misiles, catalogada por el Presidente Volodimir Zelenski como “despiadada”, que dejó al menos cuatro muertos, incluido un bebé. Las explosiones también alcanzaron otras regiones del país, como Zaporiyia, Kryvyi Rih y Odesa, además de Sumy y Cherníhiv. En Kiev, varios edificios residenciales de varias plantas habrían quedado destruidos, y los servicios de emergencia trabajaron para controlar los incendios.
Autoridades locales dijeron que las fuerzas rusas atacaron 'deliberadamente' instalaciones civiles, mientras la primera ministra ucraniana, Yulia Svyrydenko, pidió más sanciones contra Rusia y un 'mayor suministro de armas'. Testigos reportaron haber visto misiles de crucero atravesar las defensas aéreas antes de impactar en la zona. Paralelamente, Moscú insistió en que sus blancos serían 'objetivos militares e industriales', aunque los daños en escuelas, guarderías y hospitales irían en contradicho de esa versión. En respuesta, Ucrania también lanzó ataques con drones contra territorio ruso, causando la muerte de tres civiles en Bélgorod y daños a un oleoducto en Briansk, considerado estratégico para el transporte de productos petrolíferos. Rusia dijo haber interceptado 69 drones ucranianos en distintas regiones, pero que parte de la infraestructura resultó afectada. La dinámica de ataques cruzados mostraría que, lejos de disminuir, el conflicto permanece en escalada en ambos frentes. La escalada bélica se dio en paralelo a un pulso diplomático. El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció que Washington estaría dispuesto a “aumentar la presión” sobre Rusia 'en coordinación con la Unión Europea (UE)', tras una reunión entre el Presidente Donald Trump, su vicepresidente JD Vance y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
La estrategia contemplaría nuevas sanciones secundarias dirigidas contra países que compren crudo ruso, una de las principales fuentes de financiamiento de Rusia. Bessent aseguró que si EEUU y la UE imponen estas medidas de forma conjunta, “la economía rusa se derrumbará”, y que el Presidente Vladimir Putin se vería 'obligado' a negociar la paz. Hasta ahora, solo India habría sido afectada por sanciones de este tipo, pero Trump advirtió con extenderlas a más países si mantienen vínculos energéticos con Moscú. La presión pretendería contrarrestar los últimos movimientos del Kremlin (Rusia), que controlaría cerca del 20% del territorio ucraniano y continúa rechazando cualquier despliegue de fuerzas internacionales de seguridad en el país como parte de un acuerdo para cesar el conflicto. En las últimas horas, Zelenski había rechazado una propuesta de Putin de reunirse en Moscú y le respondió que, 'si realmente quiere un encuentro', podría viajar a Kiev (capital ucraniana), y que el mandatario ruso 'no busca la paz al prolongar la guerra'. En contraste, Putin insistió desde el Foro Económico Oriental en que la capital rusa sería 'el único lugar válido para una cumbre', calificó de “gratuita” la propuesta de Kiev que también posibilitaría un tercer país europeo y puso en duda la legitimidad de Zelenski, asegurando además que vería 'imposible' alcanzar acuerdos sobre los temas clave. El reporte continúa en desarrollo.
Vía: BBC • DW • AFP • Reuters • NBC • NTN24 • Aristegui Noticias • EFE


