🕒 Última actualización:
octubre 15, 2025
Persiste la crisis de violencia social y política en Ecuador tras registrarse dos hecgos considerados graves en menos de 24 horas. Por un lado, dos indígenas fueron asesinados durante una represión contra protestas que ya completan 23 días. Por otro, una fuerte explosión sacudió una zona comercial del norte de Guayaquil, dejando al momento del reporte un muerto y varios heridos, en lo que las autoridades calificaron como un “atentado terrorista”. Según dijo a TeleSUR el dirigente Hatari Sarango, Rosa Paqui Seraquive, adulta mayor del pueblo Kichwa Saraguro, murió presuntamente por asfixia debido a un supuesto 'uso excesivo' de gas lacrimógeno en territorios indígenas. En tanto, en la comunidad de Chachibiro, provincia de Imbabura, fue asesinado José Guamán, un agricultor de 30 años que habría recibido un impacto de bala durante. Guamán, papá de dos niños, falleció en el hospital San Vicente de Paúl de Ibarra tras ser trasladado de urgencia. Aunque reportes siguientes reportaban que habría vuelto a tener signos vitales, la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) confirmó su fallecimiento. Los operativos conjuntos de policías y militares también habrían dejado más de una treintena de heridos.
Con estos hechos, sumarían tres los fallecidos durante el paro nacional contra las políticas del Presidente Daniel Noboa, iniciado tras la eliminación del subsidio al diésel. La Conaie consideró que el gobierno “responde con convoyes llenos de muerte y destrucción” a demandas de 'justicia y dignidad' de las comunidades. La organización acusó al Ejecutivo de presuntamente utilizar 'infiltrados militares y policiales' para 'agredir y detener' manifestantes 'pacíficos', calificando estos actos como 'violaciones a la ley y a los derechos humanos'. En un comunicado reciente, la Conaie responsabilizó al presidente Noboa por la violencia en Otavalo y otras regiones, señalando que “ha convertido nuestras comunidades en zonas de guerra, utilizando gases, balas y violencia indiscriminada contra un pueblo que ejerce su derecho constitucional a la protesta”. El movimiento indígena exigiría un cese inmediato de la considerada como represión, 'justicia' para las víctimas y un restablecimiento del diálogo 'con garantías de respeto' a los derechos colectivos.
Mientras tanto, en Guayaquil, una explosión ocurrida esta noche en una zona comercial habría dejado al momento una persona muerta y varias heridas. El gobernador del Guayas, Humberto Plaza, atribuyó el hecho a un “atentado terrorista”, aunque la policía continuaba investigando las causas. Recientemente, se conoció que la Fiscalía de Ecuador abrió una investigación tras la explosión, que habría sido de un carro bomba, y ocurrida frente a un centro comercial y un edificio vinculado a la familia del presidente Noboa. Testigos relataron que el estruendo habría hecho vibrar vidrios de locales cercanos, en un área rodeada de restaurantes, tiendas, consultorios y hospitales. El ministro del Interior, John Reimberg, también calificó el hecho como un “acto terrorista” y dijo que un segundo vehículo con explosivos habría sido neutralizado. Las autoridades indicaron que los artefactos serían de fabricación profesional y atribuyeron el ataque a grupos criminales. Este es el segundo carro bomba registrado en la ciudad en menos de un mes. Guayaquil, uno de los principales puertos de Ecuador, se habría convertido en epicentro del crimen organizado debido a una ubicación considerada estratégica en el Pacífico. La ciudad enfrentaría una escalada de atentados, homicidios, extorsiones y desapariciones vinculadas al narco. Este nuevo ataque aumentaría la sensación de inseguridad y pondría en evidencia la crisis que enfrenta el país. El reporte continúa en desarrollo.
Vía: TeleSUR • DW • AFP • EFE • Expreso • Yahoo Noticias


