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octubre 29, 2025
El huracán Melissa, descrito como el ciclón más devastador en la historia moderna de Jamaica, tocó tierra allí ayer martes como categoría 5, derivando en comunidades enteras bajo el agua. El primer ministro Andrew Holness declaró el país 'zona de desastre' y reportó daños severos en hospitales, viviendas y carreteras. Las precipitaciones habrían superado las 20 pulgadas, y más de medio millón de personas quedaron sin electricidad, según la Oficina de Desastres. En Montego Bay y St. Elizabeth se habrían observado casas sin techo, autos volcados e inundaciones generalizadas. Reportes preliminares indicaban al menos siete fallecidos, aunque las autoridades advirtieron que las cifras podrían aumentar a medida que se restablezcan las comunicaciones. En Cuba, Melissa impactó la madrugada de hoy miércoles por la provincia de Santiago de Cuba como huracán 'de gran intensidad' (reportes del NHC o Centro Nacional de Huracanes indicaron categoría 3 en ese momento), con vientos de más de 185 Km/h. Las autoridades evacuaron a unas 735.000 personas, y el Presidente Miguel Díaz-Canel reconoció “daños incalculables” por ríos desbordados, deslizamientos y localidades incomunicadas, especialmente en Guamá y El Cobre. Cerca de 3,5 millones de cubanos habrían amanecido sin electricidad, en medio de una crisis de energía y alimentos que complicaría la respuesta gubernamental.
A propósito de lo que sucede en Cuba, paralelamente la Asamblea General de la ONU aprobaba una resolución que exige nuevamente el fin del embargo económico de Estados Unidos contra la isla, con 165 votos a favor, 7 en contra y 12 abstenciones. Y es que la reducción del apoyo se da en medio de una ofensiva diplomática de Washington, que acusó al gobierno cubano de presuntamente colaborar con el ejército ruso en el conflicto con Ucrania. Entre los países que votaron en contra estuvieron Estados Unidos, Israel, Ucrania, Argentina y Paraguay, mientras que Costa Rica y Ecuador se abstuvieron. A pesar de la amplia mayoría, Cuba desde 1992 reclama en la ONU el levantamiento del embargo impuesto por Washington en 1960. Volviendo a la emergencia por el huracán Melissa, en Haití las lluvias derivaron en inundaciones graves y desbordamientos de ríos. El alcalde de Petit-Goâve, Jean Bertrand Subrème, informó que al menos 25 personas habrían muerto tras la crecida de un río llamado La Digue. Otros reportes de medios internacionales hablaban también de decenas de desaparecidos, especialmente en el sur y en la capital, Puerto Príncipe. Los refugios improvisados en esta última también resultaron inundados. La población, ya golpeada por la violencia y la inseguridad alimentaria, enfrenta ahora una crisis humanitaria aguda, según The Associated Press (AP). A medida que cruzaba Cuba, Melissa perdió fuerza y fue degradado a categoría 2 y luego a categoría 1, de acuerdo con el NHC. La tormenta se ubicaba al sureste de las Bahamas, con vientos sostenidos de unos 140 Km/h. El NHC advirtió sobre 'lluvias torrenciales, vientos dañinos y una marejada ciclónica preligrosa' en el archipiélago, mientras las autoridades evacuaban a más de 1.300 personas, en la que describieron como 'la mayor operación preventiva' de su historia reciente.
La ONU activó su respuesta humanitaria: UNICEF advirtió que 1,6 millones de niños estarían en riesgo y envió suministros de agua y saneamiento, mientras el Programa Mundial de Alimentos (PMA) coordinaba apoyo logístico y ayuda en efectivo con los gobiernos caribeños, y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) mantenía una vigilancia regional del sistema. Mientras tanto, el Gobierno de Estados Unidos anunció el envío de equipos de rescate y ayuda a Jamaica, Haití, República Dominicana y Bahamas, pero no incluyó a Cuba en la lista, según confirmaron funcionarios del Departamento de Estado a AP. El secretario de Estado Marco Rubio aseguró que Washington mantendría “contacto estrecho” con los países caribeños afectados. Paralelamente, el equipo de la NBA Miami Heat donó un millón de dólares a la organización Direct Relief para apoyar las labores de emergencia en Jamaica. Los efectos del huracán también reavivaron el debate sobre el cambio climático. Expertos citados por NBC News señalaron que Melissa seguiría el patrón de tormentas recientes: formación tardía, rápida intensificación y lentitud al desplazarse sobre zonas costeras. “Estas tormentas no son las mismas que hace un par de décadas”, explicó el meteorólogo Shel Winkley, de Climate Central. Algunos reportes mencionaron ráfagas de más de 400 Km/h, aunque los boletines oficiales del NHC aún no habían confirmado mediciones exactas de esa magnitud. Hasta la noche de hoy, las cifras preliminares de víctimas oscilaban entre 36 y cerca de 50 en todo el Caribe, además de cientos de miles de damnificados y daños aún por cuantificar. Los gobiernos de Jamaica, Cuba y Haití iniciaron labores de rescate y evaluación de daños, mientras Bahamas se preparaba para el impacto. La tormenta, que ahora avanza hacia el noreste del Atlántico, es considerada ya una de las más destructivas del siglo en la región. El reporte continúa en desarrollo.
Vía: DW • Noticias Telemundo • AP • NBC • Reuters • AFP • EFE • The Guardian • Climate Central


