🕒 Última actualización:
octubre 15, 2025
Uruguay aprobó una ley titulada “Muerte Digna”, que autoriza la eutanasia bajo ciertas condiciones, tras un extenso debate en el Senado. Con 20 votos a favor de un total de 31 parlamentarios presentes, el país se convirtió en la primera nación de Sudamérica en aprobar la eutanasia mediante una ley. Hasta ahora, Colombia y Ecuador solo la habían despenalizado a través de fallos judiciales. El debate en el Senado se extendió por más de diez horas en un ambiente que varios legisladores calificaron como 'uno de los más difíciles y emotivos'. Sin embargo, un momento de tensión se habría vivido cuando una persona del público habría interrumpido los aplausos de los asistentes gritando “asesinos”, en el contexto del amplio y complejo debate del tema.
Entre quienes siguieron el debate estuvo Beatriz Gelós, una paciente de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) que se convirtió en símbolo del activismo a favor de la norma. En una entrevista previa, Gelós había manifestado que la aprobación le daría “una paz impresionante” y la consideraba una ley 'de compasión y humanidad'. Tras su aprobación, Uruguay se unió a países como Canadá, Países Bajos y España, donde la muerte asistida ya es legal. Gelós, de 71 años, vive con ELA desde los 52, una enfermedad que causa una parálisis progresiva hasta la muerte. En silla de ruedas y con voz entrecortada, ha defendido la ley argumentando que quienes la critican “no tienen idea de lo que es vivir así”. Su testimonio habría sido clave para sensibilizar a la opinión pública y a varios legisladores. La nueva norma establece que solo podrían acceder a la eutanasia las personas mayores de edad, ciudadanas o residentes, 'con capacidad mental y en etapa terminal de una enfermedad incurable o que genere sufrimientos insoportables'. Además, el paciente debería manifestar 'su voluntad por escrito' tras pasar por instancias médicas y psicológicas. Para el senador oficialista (afín al gobierno...) Daniel Borbonet, se trataría de un texto “sólido y con seguridad jurídica”, aunque desde la oposición, Pedro Bordaberry lo calificó como “una ley de fomento de la muerte asistida”.
El Colegio Médico de Uruguay decidió no adoptar una postura institucional, en lo que pretendería respetar 'las distintas opiniones' de sus miembros, pero sí participó como asesor para garantizar una protección de los pacientes y de los profesionales de la salud. En contraste, la Iglesia Católica manifestó 'tristeza' ante la aprobación y más de una decena de organizaciones rechazaron la ley por considerarla “deficiente y peligrosa”. Ahora, la ley de “Muerte Digna” solo requeriría la promulgación del Poder Ejecutivo y su publicación en el Diario Oficial para entrar en vigor. Posteriormente, el Ministerio de Salud Pública debería elaborar la reglamentación que establecería los procedimientos médicos, garantías y controles necesarios para su aplicación efectiva en todo el país. El reporte está en desarrollo.
Vía: DW • AFP • El observador


