🕒 Última actualización:
noviembre 16, 2025
Decenas de miles de personas, alrededor de 50.000 manifestantes, entre ellos pueblos indígenas, marcharon en Belém (Brasil) durante la COP30 de la ONU sobre el Cambio Climático que avanza en ese país, en lo que pretendería exigir 'medidas urgentes' contra el calentamiento global. La movilización habría respondido, entre otros motivos, a la autorización que dio el gobierno del Presidente Lula da Silva a Petrobras para perforar en busca de petróleo cerca de la desembocadura del río Amazonas, una decisión que ha generado rechazo entre ambientalistas y comunidades locales. La marcha avanzó desde un mercado local hasta las cercanías del Parque da Cidade, sede de la COP30, altamente custodiada por militares y barreras de seguridad. En la protesta habrían destacado tres grandes tumbas simbólicas que representarían el “entierro” del petróleo, el gas y el carbón (combustibles fósiles), en un mensaje contra la dependencia global de estos. Varios participantes, incluidos indígenas con lanzas, arcos y flechas, buscarían visibilizar una defensa del territorio y la Amazonía.
Los pueblos indígenas fueron protagonistas durante toda la primera semana de la conferencia, luego de que el martes se presentaran tensiones con las fuerzas de seguridad que protegían la zona restringida donde se desarrollan las negociaciones. Su presencia en la marcha habría reforzado una exigencia de que 'se respeten' sus territorios y se tomen decisiones climáticas 'con enfoque social y ambiental', especialmente en un país que alberga gran parte de la Amazonía. La ministra brasileña de Medio Ambiente, Marina Silva, también participó en la marcha y reiteró 'sus reservas' frente al megaproyecto petrolero impulsado por el gobierno. Dijo que, a pesar de las 'contradicciones internas', Brasil debería avanzar en una hoja de ruta 'realista' para la 'transición energética'. Mientras tanto, el país continúa en diálogos con las delegaciones internacionales que pretenderían resolver disputas sobre quién debe asumir los costos de la crisis climática. Según Carbon Brief, la COP30 es la segunda conferencia climática con más delegados en la historia, con 56.118 registrados. Brasil lideraría con 3.805 representantes, seguido de China y Nigeria. Colombia ocupa el puesto 11, con 448 delegados, un aumento del 213% respecto a la COP29. Esta edición también tendría mayor participación de mujeres (43%) y destacaría por la presencia de 12.000 observadores y un récord de casi 4.000 periodistas acreditados.
A propósito de Colombia, un nuevo informe del Climate Action Tracker presentado en el marco de la COP30 destacaría al país, junto con Brasil y Chile, como uno de los 'líderes climáticos' de la región. Colombia avanzaría con una política de frenar nuevos proyectos de petróleo y gas, impulsar energías limpias y, especialmente, declarar toda su Amazonía como 'territorio libre de gran minería e hidrocarburos', una decisión considerada histórica que pretendería la protección de 483.000 km², biodiversidad y comunidades indígenas. Mientras Chile sobresaldría por su crecimiento en energías renovables y Brasil por un sistema nacional de 'transparencia climática', el informe también contrasta estos avances con un 'retroceso' de potencias como Estados Unidos (ausente en la COP), China y la Unión Europea, señalando un debilitamiento de sus compromisos bajo decisiones políticas recientes. Y continuando con Colombia, bajo su liderazgo, la COP30 habría tenido un 'avance temprano' para integrar las agendas de clima y biodiversidad, a pesar de resistencias como la de Arabia Saudita (al temer nuevas restricciones a sus proyectos extractivos) mientras el país también impulsaría la 'Declaración de Belém', un documento político (aún en borrador) que propondría una hoja de ruta global para dejar atrás los combustibles fósiles mediante una transición 'justa y cooperativa'. No obstante ambas iniciativas no son vinculantes (no obligatorias...). La COP30 va hasta el 21 de noviembre. El reporte continúa en desarrollo.
Vía: DW • AFP • DPA • La Silla Vacía • RTVC • Zona Cero • EFE


