🕒 Última actualización:
noviembre 02, 2025
La cifra de muertos por el paso del huracán Melissa en Jamaica aumentó a 28, según el más reciente reporte del gobierno divulgado hoy. No obstante, la Oficina del Primer Ministro, Andrew Holness, informó que aún se estarían verificando “informes adicionales sobre posibles fallecimientos” en zonas que permanecen incomunicadas. La última actualización hablaba de 19 víctimas, pero las autoridades advirtieron que el número seguiría creciendo a medida que los equipos de emergencia logren acceder a los lugares más afectados. En tanto, una desesperación entre los sobrevivientes de la ciudad de Black River, epicentro de la devastación, seguiría creciendo ante una falta de alimentos, agua y atención médica. En las calles obstaculizadas de Black River, los residentes buscarían comida y agua incluso entre los escombros, según reportes de algunos medios. Varios se habrían visto obligados a ingresar a tiendas y mercados destruidos para recuperar cualquier suministro útil. “Tenemos que usar lo que encontramos en la calle”, dijo Demar Walker a BBC, mientras describía cómo él y otros habrían trepado sobre los restos de un supermercado para repartir agua y víveres entre los vecinos. El alcalde de la ciudad, Richard Solomon, admitió que “toda la ciudad está devastada” y estimó que el 90% de las viviendas habrían resultado dañadas. La ministra de Información, Dana Morris Dixon, añadió que habría comunidades 'completamente aisladas' y carreteras inundadas, lo que retrasaría la llegada de ayuda humanitaria.
El Secretario General de la ONU, António Guterres, manifestó 'solidaridad' con los jamaiquinos y pidió una movilización “masiva de recursos” para atender las pérdidas. En conversación con el primer ministro Holness, el titular de la ONU habría dicho que el apoyo internacional sería 'crucial' ante la magnitud de los daños y las dificultades para llegar a comunidades que seguirían aisladas. El coordinador de Ayuda de Emergencia de la ONU, Tom Fletcher, anunció una asignación inicial de cuatro millones de dólares del Fondo Central para Emergencias (CERF), mientras más de una docena de agencias, encabezadas por la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) y la UNESCO, trabajarían junto a autoridades para un despeje de carreteras, restablecimiento de servicios básicos y atención de damnificados. El huracán Melissa golpeó con fuerza el oeste de Jamaica, particularmente los distritos de Saint Elizabeth, Westmoreland y Saint James, donde habría arrasado hospitales, carreteras y viviendas. En Black River, epicentro del impacto, se había anunciado la instalación de hospitales de campaña y centros de distribución de alimentos. El Gobierno de Jamaica dijo agradecer 'el apoyo' de la comunidad internacional y que la reconstrucción sería un 'proceso largo'. “Extendemos nuestras más sentidas condolencias a las familias, amigos y comunidades que lloran la pérdida de sus seres queridos”, dijo la Oficina del Primer Ministro, al confirmar que el país se enfrentaría al desastre natural 'más severo' de su historia reciente. UNICEF informó que el huracán habría generado afectaciones a más de 700.000 niños en el Caribe, y que solo en Jamaica más de 284.000 necesitarían 'asistencia urgente' en nutrición, salud mental, acceso a agua potable y saneamiento.
En Haití, donde el ciclón habría derivado en al menos 30 muertos, UNICEF distribuía kits de salud, alimentos y ayuda económica a las familias más vulnerables. En Cuba, OCHA y UNICEF habrían coordinado la llegada de suministros para más de 90.000 personas, con apoyo de la Cruz Roja y otras agencias de la ONU. Sin embargo, sanciones y un bloqueo económico estadounidense que enfrenta la isla complicarían la logística y la llegada de materiales, aunque Naciones Unidas y Estados Unidos aseguraron que la asistencia humanitaria no se vería interrumpida. A propósito, luego de que no se reportara el envío de ayuda por ese paús, Estados Unidos anunció una ayuda adicional de tres millones de dólares a Cuba, canalizada a través de la Iglesia católica que sería para asistir directamente a las comunidades más afectadas por el paso del huracán. El gobierno estadounidense dijo que “apoya al pueblo cubano en momentos de crisis” y coordinaría esfuerzos con la ONU y con países del Caribe para una garantía del suministro de alimentos, agua y refugio. En Jamaica y Haití, equipos estadounidenses y europeos se habrían unido a las tareas de rescate, mientras helicópteros del ejército jamaicano transportaban suministros desde Kingston hacia las regiones más devastadas. Melissa, una de las tormentas más potentes registradas en el Caribe, ha dejado unos 58 muertos en toda la región y miles de desplazados. Los expertos advierten que la recuperación podría tardar hasta años y que el cambio climático (mayormente propiciado por acciones humanas) seguiría aumentando la intensidad de estos fenómenos. El reporte continúa en desarrollo.
Vía: DW • AFP • EFE • BBC • ONU


