🕒 Última actualización:
noviembre 04, 2025
La noche de ayer, el municipio de Corinto, en el norte de Cauca, fue sacudido por una nueva matanza que habría dejado cuatro personas muertas y varios heridos en un establecimiento comercial. El ataque habría ocurrido en el bar El Cantinazo, donde un grupo de hombres armados habría ingresado y abierto fuego 'de manera indiscriminada' contra los clientes que celebraban en el puente festivo del Día de los Muertos, lo que habría generado pánico entre los asistentes. Las víctimas fueron identificadas como Gustavo Conda Campo, Omar Guachetá, Yoselín Mosquera y la menor de edad Paula Andrea Ríos. Testigos relataron que los atacantes habrían disparado durante 'varios minutos', dejando cuerpos tendidos en el suelo y mobiliario destruido. Algunos heridos habrían sido trasladados de urgencia a centros asistenciales en Corinto y Cali, donde permanecían bajo observación médica. Las autoridades realizaron el levantamiento de los cuerpos, que fueron remitidos a Medicina Legal para las necropsias correspondientes. Según el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), esta masacre sería la número 67 registrada en Colombia durante 2025 y la número 12 en el departamento de Cauca.
Las primeras versiones señalan que los responsables serían integrantes del Frente Dagoberto Ramos, que operarían junto al Frente 57 “Yair Bermúdez” y otras bandas locales. La línea de investigación apuntaría a que el ataque podría haber sido una presunta represalia por disputas territoriales entre estas disidencias. Precisamente, horas después se reportaba que las disidencias Farc lideradas por “Iván Mordisco” habían negado ser responsables de la masacre, y atribuyeron el ataque al frente Yair Bermúdez, que se habría separado de su estructura en 2023 y actualmente operaría junto al autodenominado “Ejército Bolivariano”, una escisión de la Segunda Marquetalia. La Defensoría del Pueblo había emitido previamente alertas sobre la presencia de grupos armados ilegales y los riesgos para la población de Corinto, incluidos 'confinamientos, reclutamiento forzado y control social mediante normas ilegales'. En las Alertas Tempranas 013/25 y 019/24 se habría solicitado 'acción urgente' del Estado para 'proteger' a las comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas ante la escalada de violencia. El cabecilla del Frente 57, identificado como Luis Carlos Pinilla, alias Óscar Barreto, contaría con más de 15 años de trayectoria en estructuras guerrilleras, pasando por ELN y distintos frentes de las Farc, y liderando diversas disidencias como la Compañía Adán Izquierdo y la disidencia Urías Rendón. Tras enfrentamientos internos y alianzas fallidas, Pinilla habría consolidado el Frente 57 en Valle del Cauca, con control territorial en Sevilla, Bugalagrande, Tuluá, Buga y Guacarí.
El Ejército Nacional y la Policía habrían asumido el control del área, mientras el CTI de la Fiscalía adelantaba investigaciones que serían para identificar a los responsables. Indepaz y organismos locales refirieron que el conflicto entre disidencias y la disputa por territorios continuaría afectando 'de manera grave' a la población civil del norte de Cauca, donde la violencia persistiría a pesar de llamados de autoridades y organizaciones de derechos humanos. Y en referencia al conflicto armado en el país, recientemente se reportó que dos soldados del Ejército, Ángel González Garcés y Édgar Mina Carabalí, que habían sido liberados este mediodía tras haber sido retenidos en la vereda Getsemaní, en La Macarena (Meta), habrían sido nuevamente secuestrados cuando eran trasladados a un punto seguro por un sacerdote y la Misión de la Organización de Estados Americanos (OEA). Los uniformados habrían sido capturados por campesinos luego de un operativo conjunto del Ejército y el CTI que resultó en la detención de una mujer señalada de presuntamente colaborar con disidencias Farc del bloque Jorge Suárez Briceño, al mando de “Calarcá”. La comunidad exijía la liberación de la mujer y las autoridades investigan la participación de grupos armados residuales en la retención, cuando el fenómeno de las asonadas de comunidades contra la fuerza pública bajo presión de grupos armados ilegales irían en escalada. Recientemente se reportó que durante la noche habrían sido liberados nuevamente 'en buen estado' de salud, tras ser retenidos dos veces, según la Defensoría. reporte continúa en desarrollo.
Vía: Revista Cambio • Revista Semana • La Silla Vacía • Noticias RCN • Noticias Caracol


