🕒 Última actualización:
enero 04, 2026
En un operativo militar sin precedentes denominado “Resolución Absoluta”, Estados Unidos ejecutó durante la madrugada una incursión aérea y terrestre en Venezuela que incluyó bombardeos en al menos siete puntos, entre ellos Caracas y áreas militares consideradas estratégicas como Fuerte Tiuna. La operación habría involucrado más de 150 aeronaves, según declaraciones posteriores del Presidente Donald Trump, y culminó con la captura del hasta ahora Presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados inicialmente en helicóptero y luego por vía aérea a Nueva York, donde comparecerían ante la justicia el lunes. Maduro y Flores habrían sido acusados por la justicia estadounidense por cargos que incluyen 'conspiración para el narcoterrorismo', en un proceso que se adelantará en el Tribunal del Distrito Sur de Manhattan. Trump dijo en una conferencia en la mañana que Maduro era el “rey criminal” de una organización de tráfico. Por Maduro existía una recompensa de 50 millones de dólares por su captura, la más alta ofrecida por EEUU contra una sola persona, pero que no habría sido reclamada porque 'la inteligencia' estadounidense se habría encargado (aunque recientemente se dijo que la CIA habría trabajado con 'muy cercanos' en el círculo de Maduro). El mandatario aseguró haber seguido la operación “en tiempo real” y que estaba planeada desde hacía cuatro días, pero retrasada 'por condiciones climáticas'.
Tras la captura, Trump anunció que Estados Unidos “dirigirá” Venezuela hasta que se produzca una transición que su gobierno considere “apropiada”, y que no descartaría nuevas acciones militares 'si sus condiciones no se cumplen'. También, que Washington tomaría control de reservas petroleras venezolanas (las más grandes del mundo) como parte del proceso de “reconstrucción” y en un momento de alta controversia sostuvo que la opositora y Nobel de la Paz María Corina Machado no contaría con el “respeto ni el apoyo” suficiente para gobernar. En Venezuela, el panorama es de caos institucional y contradicción. La hasta ahora vicepresidenta Delcy Rodríguez declaró inicialmente 'desconocer' el paradero de Maduro y exigió una “prueba de vida”, pero horas después lo calificó como “el único presidente legítimo” y exigió su liberación, aunque Trump había dicho horas antes que Rodríguez se habría puesto a disposición estadounidense para el rumbo del país. Recientemente, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ordenó que Rodríguez asumiera funciones de presidenta encargada de manera temporal. En Venezuela rige un estado de excepción y permanecía cerrado el paso fronterizo con Colombia por Paraguachón. Machado había dicho en un comunicado que estarían “preparados para hacer valer el mandato y tomar el poder”, mientras el considerado presidente electo de Venezuela Edmundo González Urrutia aseguró que su sector estaría 'listo' para iniciar la “gran operación de reconstrucción” del país.
Sin embargo, las declaraciones de Trump sugerirían que Washington pretendería tener una influencia directa en la definición del liderazgo y en la administración de los recursos estratégicos. Y es que tras el ataque este reavivó una versión renovada de la 'Doctrina Monroe' que incluiría la afirmación de que Washington gobernaría el país para una “transición segura”. Y es que el presidente estadounidense endureció su discurso y advirtió que el dominio de EEUU en América Latina "no será cuestionado". La intervención profundizó una grieta ideológica en América Latina: Brasil, Colombia, Chile, Cuba y México dijeron 'rechazar' el ataque, mientras Argentina y Ecuador dijeron 'celebrar' la captura de Maduro. En paralelo, especulaciones refieren un presunto acuerdo tácito entre Trump y el presidente ruso Vladimir Putin como un 'reparto' de zonas de influencia, "Venezuela para EEUU, Ucrania para Rusia". No obstante, este último y otro país como China dijeron 'condenar' el ataque por considerarlo una 'agresión armada ilegal'. Irán lo catalogó como "terrorismo de Estado". Colombia desplegó fuerzas militares y asistencia humanitaria en la frontera ante un posible flujo masivo de refugiados. El Presidente Gustavo Petro dijo 'rechazar' la intervención militar y calificó la acción como 'una agresión a la soberanía de Venezuela y de América Latina'.
A propósito de Petro, Trump reiteró amenazas contra este, a quien acusó sin pruebas de 'permitir el narcotráfico' hacia territorio norteamericano, tras una pregunta de un periodista. En contraste, ciudades como Bogotá se registraron celebraciones de ciudadanos venezolanos migrantes (millones en el mundo, mayormente en Colombia) y colombianos. México calificó la operación como un “secuestro” y un acto de “tiranía global”, mientras Panamá anunció que no reconocería a Delcy Rodríguez y manifestó 'respaldo' a Edmundo González. El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que la acción sentaría un “precedente peligroso” y manifestó 'preocupación' por el 'irrespeto' al derecho internacional. A solicitud de Venezuela y Colombia, el Consejo de Seguridad de la ONU programó una reunión de emergencia para el lunes. El espacio aéreo del Caribe permanecía restringido, pero EEUU refirió recientemente que a la medianoche pondrían fin a las restricciones de vuelo tras semanas. En medio de todo, continúa la incertidumbre sobre la mano estadounidense en Venezuela, los pasos de altos funcionarios en ese país y las cifras de daños y heridos/muertos en la incursión estadounidense. El reporte continúa en constante desarrollo.
Vía: Noticias Telemundo • NBC • FOX • CBS • TeleSUR • VTV • The New York Times • The New York Post • Noticias RCN • El País • TN • NTN24


