🕒 Última actualización:
enero 14, 2026
Las protestas en Irán, iniciadas el 28 de diciembre se intensifican en Teherán (capital) y otras ciudades en medio de denuncias de 'represión' del gobierno, con un saldo que ya superaría los 3.400 muertos según reportes de organizaciones de derechos humanos, alcanzando una magnitud sin precedentes en los 47 años de la República Islámica. Inicialmente motivadas por huelgas y reclamos económicos, rápidamente se habrían transformado en demandas de cambio sistémico y la destitución del líder supremo, Alí Jamenei. A diferencia de movimientos anteriores, estas manifestaciones se extenderían a pequeñas localidades y contarían con influencia de figuras opositoras en el exilio, como Reza Pahlavi. En medio de todo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha llamado a los ciudadanos iraníes a 'continuar' las manifestaciones y a “tomar el control de sus instituciones”, en lo que analistas y medios califican como una presunta 'incitación directa' a un 'Golpe de Estado'. A través de su red Truth Social, Trump instó a los manifestantes a “seguir protestando”, a identificar a los responsables de la represión y ha referido que “la ayuda está en camino”. En el mismo mensaje anunció la cancelación de todas las reuniones con funcionarios iraníes “hasta que cese la matanza sin sentido de manifestantes”, marcando una ruptura explícita de los contactos diplomáticos con Irán. Y es que días atrás Trump ya había intervenido de manera directa sobre la situación en ese país.
'Las fuerzas de seguridad de Irán mataron al menos a 3.428 manifestantes en la represión de las protestas', dijo recientemente la oenegé Iran Human Rights, basándose en nuevos datos de los Ministerios de Salud y de Educación iraníes. Según la ONG, habría también más de 10.000 detenidos. La situación se da tras la 'guerra de 12 días' con Israel y los ataques estadounidenses el año pasado, que habrían debilitado al ejército y la Guardia Revolucionaria. Trump días atrás había sugerido que Irán estaba dispuesto 'a negociar' con Washington tras amenazas de atacar a la República Islámica, no descartando posibles acciones militares, y su equipo evaluaba opciones que irían 'desde sanciones hasta ataques directos'. En medio de todo, Trump también anunció la imposición de aranceles del 25% a los países que mantengan relaciones comerciales con Irán, medida que ha generado reacciones internacionales, incluida la oposición de China, y que se suma a otras intervenciones estadounidenses en Oriente y Occidente, consideradas por algunos analistas como 'amenaza al derecho internacional y a la estabilidad global'. Irán ha dicho 'condenar' la 'injerencia' de Washington y amenazó que respondería de manera “dura y lamentable” ante 'cualquier agresión'.
En este contexto de creciente tensión global, China, Rusia e Irán (los primeros han rechazado la 'injerencia' estadounidense sobre este último) han realizado maniobras navales conjuntas frente a Sudáfrica bajo el sello de los Brics (de países emergentes), en un ejercicio llamado 'Will for Peace'. Los ensayos pretenderían reforzar la cooperación y la protección de rutas marítimas consideradas estratégicas, aunque también evidenciarían un giro del bloque hacia una mayor proyección política y militar frente a EEUU. La ausencia de India y Brasil sería interpretada como 'tensiones internas' del grupo, mientras Washington observa estas maniobras, interpretadas como un 'desafío simbólico' a su influencia global, en un escenario de creciente fragmentación del orden internacional y competencia estratégica entre potencias. Expertos advierten que esta dinámica podría intensificar conflictos diplomáticos y militares, afectando la estabilidad global y generando riesgos económicos y políticos adicionales, como los ya señalados en Sudáfrica por posibles represalias ante las maniobras conjuntas.
Este miércoles, 14 de enero, Catar confirmó la evacuación parcial de personal estadounidense de la base militar de Al Udeid, la más grande de Estados Unidos en Oriente Medio, como respuesta al aumento de las tensiones regionales, en un contexto marcado por la escalada entre Washington e Irán. El gobierno catarí aseguró que la medida haría parte de 'acciones preventivas' para 'proteger a la población, las infraestructuras críticas y las instalaciones militares', aunque evitó mencionar directamente el conflicto entre ambos países. Horas antes, Irán advertía que atacaría bases militares de EEUU y de 'países aliados' en la región si Washington lanza una ofensiva contra su territorio, al considerar esos objetivos como 'legítimos'. Irán aseguró que estaría en su 'máximo nivel' de preparación militar, dijo haber 'reforzado' su arsenal de misiles tras el conflicto con Israel del año pasado y habría advertido una respuesta “dolorosa” ante cualquier agresión. El reporte continúa en desarrollo.
Vía: Noticias Telemundo • AP • TeleSUR • El Mundo • BBC • DW • AFP • EFE • Reuters


