🕒 Última actualización:
abril 12, 2025
Un caso que ha generado conmoción en Bogotá y el país derivó en nuevos hallazgos, luego de que las autoridades forenses confirmaran que las dos menores del colegio Los Nogales que murieron en este, habría sido a causa de una intoxicación por talio, un metal altamente tóxico. Lo que hasta ahora era un caso sin explicación clara, se convirtió en una investigación por posible envenenamiento con una sustancia que no está al alcance de todos. La primera menor murió el sábado 5 de abril. La segunda fue internada en la unidad de cuidados intensivos pediátrica de la Fundación Santa Fe y falleció el miércoles.
El Instituto Nacional de Medicina Legal estableció que ambas niñas presentaban rastros de talio en el organismo. La confirmación apunta a un envenenamiento por ingestión, lo que llevó a que el caso pasara al radar de la Fiscalía General de la Nación, de acuerdo con un reporte de Revista Semana. Se investigan las circunstancias en las que ocurrió la intoxicación, si hubo manipulación indebida de la sustancia y si hay personas responsables. El secretario de Salud de Bogotá, Gerson Bermont, informó el 10 de abril que, tras los análisis de contramuestras toxicológicas, se descartó que la intoxicación de las menores haya sido causada por alimentos contaminados, como se planteó inicialmente. Sin embargo, para ese momento se detectó "una sustancia" en los fluidos biológicos.
El caso sigue siendo investigado por las autoridades. Mientras tanto, la comunidad educativa del colegio Los Nogales, los familiares de las víctimas y la ciudadanía en general han exigido respuestas sobre cómo una sustancia como esta pudo llegar al entorno de dos menores de edad. Noah Chemicals, una fabricante de elementos químicos, dijo en un informe suyo que el talio se absorbe fácilmente a través de la piel, el sistema respiratorio y el tracto digestivo, lo que lo convierte en un peligro potencial para quienes trabajan con él o viven cerca de áreas contaminadas. Entre las principales fuentes de exposición no laboral se encuentran el consumo de alimentos o agua contaminados, el contacto con suelos expuestos, fumar cigarrillos o vivir cerca de zonas donde se desechan residuos con trazas del metal. El reporte continúa en desarrollo.
Vía: Infobae • Revista Semana


