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agosto 30, 2025
El Presidente Gustavo Petro ordenó redoblar la militarización en la frontera con Venezuela, ampliando el despliegue de 25.000 soldados en la región del Catatumbo. La medida pretendería 'frenar' las 'redes criminales' y respondería a una solicitud de coordinación con el gobierno venezolano, que también había anunciado un refuerzo militar. Petro dijo que la clave para 'derrotar a la mafia' estaría en la cooperación entre ambos Estados, negando nuevamente la existencia del Cartel de los Soles, señalado por Estados Unidos como una 'red de narcotráfico' presuntamente vinculada a altos mandos venezolanos. Esta decisión ocurre en un contexto complejo, ya que el mes pasado se firmó un memorando para establecer una zona económica binacional en el área, lo que generó polémica en Colombia ante posibles 'fines militares', negados por el gobierno colombiano y limitados a lo económico. Por su parte, Venezuela ya había desplegado 15.000 uniformados en la frontera bajo la orden de Diosdado Cabello, quien solicitó 'reciprocidad' a Colombia. En Venezuela también se anunciaron patrullajes con drones y buques en aguas territoriales. El Catatumbo seguiría siendo un territorio estratégico por sus 2.200 kilómetros de frontera pero también por una alta concentración de cultivos ilícitos y presencia de grupos armados ilegales.
La tensión ha escalado por la reciente convocatoria del gobierno venezolano para alistar milicianos como respuesta a la movilización de buques de guerra estadounidenses en el Caribe, una operación que Washington enmarca en su política antidrogas, pero que Caracas interpreta como una 'amenaza directa'. Analistas han considerado que Colombia enfrentaría una 'posición difícil' ante esta escalada. Aunque el gobierno colombiano no reconoce los comicios venezolanos recientes en medio de acusaciones de fraude, ha mantenido la cooperación diplomática. Según expertos del International Crisis Group, un eventual conflicto en Venezuela podría generar un 'impacto devastador' en la estabilidad del Catatumbo, intensificando la violencia y el flujo migratorio. Además, la decisión de Petro ha generado cuestionamientos internos sobre su oportunidad, ya que no se habría tomado en enero, cuando el ELN protagonizó una escalada ataques en la zona y el desplazamiento de 60.000 personas. En paralelo, durante un acto militar, el Presidente Nicolás Maduro dijo agradecer al presidente colombiano por el envío de tropas y lo presentó como una 'muestra de unidad' entre ambos países frente a las 'amenazas externas'. Maduro ordenó a su ministro de Defensa 'coordinar directamente' con Colombia y anunció el despliegue de 1.003 nuevos combatientes en Táchira y Zulia para “limpiar” la zona de 'bandas narcoterroristas'. Maduro enmarcó esta cooperación como una 'defensa conjunta de la soberanía', al tiempo que acusó a Estados Unidos de 'acoso' y de preparar una 'posible agresión'.
“No hay forma de que le entren a Venezuela”, dijo Maduro en un momento, y ordenó a la cúpula militar y policial prepararse 'ante cualquier escenario'. El gobierno estadounidense ha elevado la presión sobre el Gobierno de Venezuela, incrementando a 50 millones de dólares la recompensa por la captura de Maduro por presuntos vínculos con narcotráfico y redes criminales internacionales. Esta situación convierte la frontera colombo-venezolana en un foco de tensión geopolítica, en medio de la incertidumbre por más acercamiento militar estadounidense en El Caribe. A propósito, hoy se reportaba la llevada a cabo de la 'Jornada de Solidaridad Mundial con Venezuela' en ese y otros países bajo el lema “Venezuela no es una amenaza, es una esperanza”. Movimientos sociales, partidos políticos y organizaciones se movilizaron en ciudades como Londres, Ciudad de México, Viena, Cúcuta y Malabo, rechazando una “injerencia imperialista” y el aumento de la presión estadounidense. Las actividades incluyeron concentraciones, foros y expresiones artísticas, mientras los manifestantes exigieron a la ONU y a los gobiernos latinoamericanos 'actuar', así como también refirieron a la 'soberanía venezolana' frente a lo que califican como 'agresiones externas'. En tanto, el buque lanzamisiles estadounidense USS Lake Erie cruzó el canal de Panamá rumbo al Caribe ayer, como parte del despliegue naval cerca de las costas venezolanas. Esta operación incluiría tres buques lanzamisiles. Maduro denunció el 27 de agosto la presencia de un submarino nuclear estadounidense (USS Newport News) cerca de aguas venezolanas, calificándolo como 'violación del Tratado de Tlatelolco', que prohíbe armas nucleares en América Latina. También, llevó el caso a la ONU, solicitó consultas urgentes al OPANAL (Organismo para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe) y exigió el 'retiro del buque'. El reporte continúa en desarrollo.
Vía: El País • Infobae • TeleSUR • DW • AFP • AP • SWI


