🕒 Última actualización:
septiembre 11, 2025
El Presidente Gustavo Petro confirmó un operativo militar en Campamento, Antioquia, contra el Frente 36 de las disidencias Farc, liderado por alias Calarcá. La acción se produjo veinte días después del ataque en Amalfi, donde un helicóptero Black Hawk de la Policía fue derribado y murieron 13 uniformados que protegerían a erradicadores de cultivos ilícitos, lo que habría desatado una ofensiva para encontrar a los responsables. En la vereda El Manzanillo fueron abatidos cuatro integrantes del Bloque Magdalena Medio, entre ellos Jorge Iván Salazar, alias Guillermino, señalado como el principal explosivista del Frente 36 y uno de los presuntos responsables de la emboscada al helicóptero. También murió Walter Asarias, alias Román, considerado uno de los más buscados en Antioquia por su participación en ataques contra civiles y la fuerza pública.
Según Carlos Fernando Triana, director de la Policía Nacional, en la operación se habrían incautado explosivos, armas y material de guerra. Por alias Guillermino se ofrecía una recompensa de hasta $200 millones, y su neutralización fue considerada un 'golpe clave' a la capacidad operativa del Frente 36. No obstante, las autoridades anunciaron que los operativos continuarían para hallar otros cabecillas como alias Manuel Guaricho y alias Barbas. No obstante, horas después del operativo, en Medellín se registró un atentado en la Loma del Indio supuestamente contra una torre de energía de EPM. El alcalde Federico Gutiérrez lo catalogó como un “acto terrorista” y sostuvo que se habría tratado de una 'represalia inmediata' por la muerte de los cabecillas en Campamento. En el lugar se reportaron detonaciones y fue hallada una bandera alusiva al Frente 36, lo que habría reforzado esa posibilidad. El gobernador Andrés Julián Rendón coincidió en que el ataque habría sido una reacción directa al operativo, y anunció un Consejo de Seguridad que pretendería definir medidas adicionales. Recordó además que alias Guillermino habría participado en el asesinato de los 13 uniformados en Amalfi. Rendón, sin embargo, criticó al Gobierno Nacional por mantener la intención de incluir al grupo de alias Calarcá en la política de Paz Total.
Pese a estas versiones, la Policía Metropolitana aclaró que la torre no habría sido el blanco exacto del atentado, aunque sí resultó en su afectación al ser derribada. Explicó que en realidad se habría tratado de una 'breve interrupción' de energía y señal telefónica, que habría durado 'menos de un segundo' y no habría afectado a los usuarios. Aun así, el Ejército, la Policía Antiexplosivos y personal de EPM permanecían en la zona, mientras se decía que se reforzaban medidas ante posibilidad de nuevas retaliaciones. En medio de esa tensión, se conoció que el helicóptero en el que viajaba el gobernador Rendón, de regreso a Medellín desde un consejo de seguridad en Yarumal, habría sido 'intimidado' por drones que volaban cerca y encima de la aeronave, lo que habría llevado al piloto a descender altitud y reportar la situación a la torre de control. El secretario de Seguridad, Luis Martínez, advirtió que en esa zona operaría también el Frente 36 bajo el mando de alias Primo gay, y recordó que Antioquia adquirió recientemente equipos antidrones que serían para enfrentar este tipo de situaciones. El episodio ocurrió poco antes de la detonación relacionada con la torre de EPM, lo que habría reforzado una hipótesis de que las acciones de intimidación y violencia habrían sido coordinadas como represalia inmediata al operativo militar en Campamento. El reporte continúa en desarrollo.
Vía: Revista Cambio • El Tiempo • El Espectador • Blu Radio • El País (Cali) • Noticias RCN


