🕒 Última actualización:
septiembre 19, 2025
El Hospital Federico Lleras Acosta de Ibagué atravesaría una crisis financiera que habría afectado la prestación de sus servicios médicos. Durante dos días, se suspendieron 'parcialmente' consultas externas y cirugías programadas, al referirse 'falta de insumos, medicamentos y dificultades de flujo de caja'. No obstante, áreas consideradas críticas como oncología pediátrica habrían mantenido la atención. Tras esto, recientemente se conoció que la entidad anunció que la atención se reanudaría de manera progresiva, aunque bajo condiciones de abastecimiento consideradas estrictas. La gerente Martha Palacios explicó que el restablecimiento dependería de 'contar con los insumos necesarios, garantizar el suministro de medicamentos y asegurar la disponibilidad de especialistas con contrato vigente'. Señaló que se pretendería 'transmitir tranquilidad' a pacientes y que los servicios recuperen su normalidad en los próximos días.
Palacios negó versiones que hablaban de un acuerdo de pago con la Nueva EPS, y que los $6.000 millones recibidos recientemente corresponderían a giros ordinarios de facturación y no a una 'negociación' sobre la deuda. También, que con esos recursos el hospital habría cubierto un mes de honorarios a especialistas y cumplido 'parcialmente' compromisos con proveedores. La crisis tendría como trasfondo una deuda que sería superior a los $210 mil millones que mantendrían las Entidades Promotoras de Salud (EPS) con el hospital, según reportó Caracol Radio. Entre las obligaciones más grandes figurarían la Nueva EPS, con $80 mil millones; Pijao Salud, con $30 mil; y Asmet Salud, con $23 mil millones. Estos recursos serían necesarios para sostener la operación, pagar a proveedores y mantener servicios de alta complejidad como las rutas hemato-oncológicas, la atención materno-perinatal y los programas de salud mental. La gerente advirtió que, de no resolverse el problema de liquidez, el hospital podría eventualmente aplicar 'medidas drásticas' entre noviembre y diciembre, como un cierre temporal de servicios especializados. Estas dificultades también impactarían directamente la atención: varios pacientes llegan con condiciones clínicas más avanzadas, y sería debido a una falta de atención oportuna en el primer nivel, lo que aumentaría la complejidad de los tratamientos y prolongaría hospitalizaciones, incluso con necesidad de cuidados intensivos.
El cuerpo médico habría respaldado las declaraciones de Palacios, aunque lanzó un llamado de alerta a las autoridades. “Nuestro compromiso sigue siendo la salud de los tolimenses, pero sin los recursos necesarios no es posible sostener la operación en las condiciones actuales. Pedimos con urgencia al Gobierno Nacional, a la Superintendencia de Salud y a las EPS deudoras que se agilicen los procesos de conciliación y pago”, dijo Luis Guillermo García, médico cirujano y vocero de los especialistas. A pesar de la crisis, el hospital aseguró que todos los pacientes que actualmente reciben atención seguirían siendo atendidos, y sus familias contarían con acompañamiento médico. A la vez, que los servicios de consulta externa y cirugía programada se estarían restableciendo de forma paulatina y que se esperaría un desembolso adicional de $1.300 millones la próxima semana, correspondiente al giro legal del 80% de lo facturado. El reporte continúa en desarrollo.
Vía: El Nuevo Día • Caracol Radio


