🕒 Última actualización:
octubre 29, 2025
Las Fuerzas Conjuntas de Sudán, una alianza entre el Ejército regular y varios grupos armados, dijeron que las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) presuntamente asesinaron a más de 2.000 civiles desarmados, en su mayoría mujeres, niños y ancianos, durante la captura de la ciudad de Al Fasher, entre el 26 y 27 de octubre. La matanza, calificada como “una escena impactante para toda la Humanidad”, fue condenada por la alianza en un comunicado difundido en redes sociales. Sin embargo, las FAR no se habían pronunciado sobre los hechos y la cifra de fallecidos aún no ha podido ser verificada por fuentes independientes.bSegún la Red de Médicos de Sudán, las FAR también habrían ejecutado a 47 civiles en la ciudad de Bara, en el estado de Kordofán del Norte, en medio de una agravada crisis humanitaria en el país. La organización dijo que las víctimas habrían sido asesinadas 'en sus viviendas, incluyendo a nueve mujeres', y que estos hechos se sumarían a 'constantes atrocidades' del grupo paramilitar. En paralelo, reportó 'matanzas y ejecuciones por motivos étnicos' en Al Fasher, donde la milicia habría tomado el control tras un asedio prolongado, intensificando la situación de emergencia que afectaría a millones de personas. La alianza militar consideró que las violaciones que habrían sido realizadas por las FAR constituirían “crímenes de guerra, de lesa humanidad y genocidio”, y exigió que la ONU y el Consejo de Seguridad declaren a la milicia 'como organización terrorista'. Además, denunció la participación de mercenarios provenientes de Colombia (para mayor contexto, consultar en el blog), Sudán del Sur y Chad en la ofensiva contra Al Fasher, según fuentes del gobierno sudanés.
Estas acusaciones se suman a informes de 'saqueos, secuestros y desapariciones de civiles', que habrían sido documentados por la Red de Médicos, que acusa a la comunidad internacional de mantener un 'silencio cómplice' ante la tragedia. La Oficina de Derechos Humanos de la ONU reportó 'ejecuciones sumarias' de personas que habrían intentado huir y 'detenciones arbitrarias', además del saqueo de instalaciones médicas, lo que impediría el acceso a atención sanitaria. La captura de la base militar de la 6ª División de Infantería por las FAR el 26 de octubre habría llevado al desplazamiento de más de 26.000 civiles hacia zonas rurales, mientras el presidente del Consejo de Soberanía, Abdel Fattah al-Burhan, prometió 'venganza' y amenazó que las fuerzas armadas 'revertirían' la situación frente a las milicias lideradas por Mohamed Hamdan Daglo. Este miércoles, 29 de octubre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) denunció que más de 460 pacientes y acompañantes habrían sido asesinados por laz FAR en un ataque al Hospital Materno Saudí de Al Fasher. El director general de la agencia sanitaria de la ONU, Tedros Adhanom Ghebreyesus, señaló en X que la organización estaría "horrorizada y profundamente conmocionada" por estas muertes, que se producen después de que se denunciaran en el lugar otros ataques y detenciones de trabajadores de la salud. En los dos años y medio de conflicto entre Ejército y las FAR, la OMS habría verificado al menos 185 ataques contra la red sanitaria sudanesa, con 1.204 muertos y 416 heridos, incluyendo pacientes y trabajadores. Los ataques "deben detenerse de forma inmediata e incondicional, y todos los pacientes, trabajadores de la salud e instalaciones sanitarias deben ser protegidos por el derecho internacional humanitario", agregó Ghebreyesus.
La guerra civil en Sudán, iniciada en abril de 2023, ha generado más de 9,6 millones de desplazados internos y casi 15 millones de niños en situación de vulnerabilidad, según la ONU. Aunque algunos desplazados habrían retornado a sus hogares en zonas donde los combates habrían disminuido, se enfrentan a 'viviendas destruidas, falta de servicios básicos y brotes de cólera, dengue y malaria'. La mitad de la población enfrentaría 'inseguridad alimentaria severa', y solo un 25% del Plan de Respuesta Humanitaria 2025 (estimado en 4.200 millones de dólares) habría sido financiado, lo que amenazaría las operaciones de emergencia. El presidente de la Comisión de la Unión Africana, Mahmoud Ali Youssouf, argumentó 'profunda preocupación' por las 'atrocidades' en Al Fasher y dijo condenar 'las violaciones' del derecho internacional humanitario. También, recordó a las partes en conflicto 'su deber' de 'proteger' a la población civil y advirtió que los responsables rendirían cuentas 'ante la comunidad internacional'. En medio de la devastación, la ONU califica la situación de Sudán como una de las peores crisis humanitarias del planeta, con cerca de 30 millones de personas que requerirían asistencia urgente para sobrevivir. El reporte continúa en desarrollo.
Vía: DW • EFE • AFP • TeleSUR


