🕒 Última actualización:
octubre 28, 2025
La crisis en los servicios de urgencias de Ibagué habría alcanzado nuevamente un punto crítico. Clínicas de la ciudad se han declarado en emergencia funcional, lo que implica que únicamente estarían atendiendo desde hace un tiempo casos vitales ante una falta de personal, recursos y un aumento constante de pacientes que buscan atención médica. La situación preocuparía a autoridades locales, que advierten sobre un inminente colapso si no se toman 'medidas urgentes'. Según informó la secretaria de Salud Municipal, Liliana Ospina, la Clínica Avidanti ya habría adoptado esta medida de emergencia y la Clínica Medicádiz evaluaba hacerlo, debido a un 'colapso total' de su servicio de urgencias. Horas después se confirmó la decisión por una sobresaturación del 180% en urgencias, con todas sus áreas (observación, pediatría, UCI y hospitalización) al límite de capacidad. La situación se debería a un aumento de consultas y de pacientes con enfermedades de alta complejidad. Desde ayer, el centro médico activó un plan de contingencia que sería para garantizar la atención de pacientes críticos mientras se mantiene la emergencia.
Medicádiz pidió a la ciudadanía usar 'de forma responsable' los servicios de salud, acudir primero a las citas prioritarias o a las urgencias de menor nivel, y recordó que atendería casos de alta complejidad de Tolima. El director médico encargado, Juan José Pérez, afirmó que la medida buscaría 'proteger' la seguridad de los pacientes y 'disminuir' la congestión. En este centro médico, los tiempos de espera para la atención de pacientes podrían llegar a cinco o seis horas, lo que reflejaría una sobrecarga que enfrenta el sistema hospitalario de la ciudad. La secretaria Ospina explicó que las clínicas y hospitales de Ibagué no contarían con el personal suficiente, tanto administrativo como asistencial, para responder a la creciente demanda. También, queesto se debería principalmente a retrasos en los pagos por parte de las Empresas Promotoras de Salud (EPS) a las Instituciones Prestadoras de Servicios (IPS), lo que impediría contratar más personal, ampliar los servicios o adquirir insumos médicos necesarios. Esto habría limitado la capacidad de respuesta del sistema y afectaría directamente la atención de los usuarios. Esta situación impactaría las urgencias, pero también otros servicios médicos esenciales.
La Secretaría de Salud advirtió que se habrían reportado retrasos en las citas de consulta externa y atención prioritaria, lo que agravaría aún más el panorama sanitario en Ibagué. “Hacemos un llamado urgente a las EPS para que realicen los pagos de manera oportuna y garanticen el suministro de medicamentos. De lo contrario, la red de atención podría entrar en un colapso mayor”, enfatizó Ospina. Por su parte, autoridades locales continuarían realizando labores de inspección y acompañamiento a las clínicas afectadas, mientras se estudian medidas que pretenderían garantizar la atención básica y evitar riesgos mayores derivados de la interrupción o demora en los tratamientos médicos. La crisis, aseguran, requeriría de una respuesta coordinada entre el sector público y las EPS para evitar consecuencias más complejas en la salud de la población. El reporte continúa en desarrollo.
Vía: El Olfato


