🕒 Última actualización:
octubre 11, 2025
En un operativo conjunto realizado el jueves en la vereda Mesa de Pole, zona rural del municipio de Ataco, sur de Tolima, las autoridades destruyeron un complejo de minería ilegal de gran tamaño que presuntamente pertenecia al Frente Ismael Ruiz de las disidencias Farc. El procedimiento fue coordinado por la Policía Nacional, el Ejército, la Fiscalía General de la Nación y Cortolima, y pretendería golpear estructuras dedicadas a la extracción ilícita de oro en esta región del país. Carlos Fernando Triana, director de la Policía Nacional, informó que el complejo minero ilegal ayudaría a financiar economías del grupo subversivo que haría parte de la facción de alias Iván Mordisco. En el lugar fueron destruidas cuatro excavadoras y se habrían incautado dos motores industriales utilizados para la explotación ilícita de yacimientos, maquinaria valorada en más de $2.000 millones. Según el alto oficial, se extraía entre 1.500 y 2.000 gramos de oro al mes, con rentas que superarían los $1.000 millones mensuales.
Durante el procedimiento, se habrían presentado momentos de tensión entre autoridades y algunos habitantes de la zona, quienes se habrían opuesto a la intervención. Según reportes locales, la situación habría derivado en enfrentamientos y uso de gases lacrimógenos que habría sido dispersar a los manifestantes, aunque no se habrían registrado oficialmente personas heridas ni capturadas. Testigos aseguraron que se habrían observado columnas de humo y que varias retroexcavadoras habrían sido destruidas en medio del operativo. Autoridades han referido que la minería ilegal en esta zona habría generado afectaciones ambientales graves, principalmente sobre fuentes hídricas y suelos agrícolas. La maquinaria incautada y destruida habría sido utilizada para la extracción de oro aluvial, una práctica que removería cantidades grandes de tierra y contaminaría ríos con sustancias tóxicas. Cortolima y la Dirección de Carabineros adelantaban labores de verificación ambiental para cuantificar daños en el ecosistema.
Se trataría de un segundo golpe considerado importante en menos de dos meses contra el Frente Ismael Ruiz. En agosto, las autoridades habían desmantelado otro complejo minero en el mismo municipio, donde se extraerían hasta 6.000 gramos de oro y se generarían ganancias cercanas a los $2.300 millones mensuales. Con esta nueva intervención, la Fuerza Pública pretendería reducir las fuentes de financiamiento de las disidencias y avanzar en una recuperación ambiental del territorio. Finalmente, Triana refirió que estas acciones se enmarcarían dentro de la estrategia “Protección del Capital Natural del País”, mediante la cual se pretendería contrarrestar la minería ilegal y proteger ecosistemas estratégicos de Tolima. Las operaciones continuaría en el sur del departamento.
Vía: El Cronista • El Irreverente


