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noviembre 11, 2025
Un total de 27 presos habrían sido encontrados muertos hot en el Centro de Privación de Libertad N.º 1 de Machala, en la provincia ecuatoriana de El Oro, fronteriza con Perú. Según el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y Adolescentes Infractores (Snai), las víctimas presuntamente fueron ahorcadas por otros reclusos, lo que les habría provocado la muerte inmediata por asfixia. El hecho se habría registrado durante la tarde, en medio de una jornada de tensión que ya habría dejado varios heridos horas antes. Durante la madrugada, en esa misma prisión, cuatro reos habrían muerto y 33 resultaron heridos, junto con un agente policial. El Snai señaló que el incidente se habría producido durante un proceso de “reorganización de los privados de libertad en la nueva cárcel de máxima seguridad”, sin ofrecer más detalles. La violencia dentro del penal habría llevado a reforzar la presencia de militares y policías en la zona, en un intento por retomar el control. Inicialmente, las autoridades habían reportado 21 cuerpos sin vida, pero horas después habrían confirmado que la cifra total ascendía a 27.
Todos los fallecidos presentarían signos de asfixia, lo que apuntaría a un 'ataque coordinado' entre reclusos. Tras esto, este lunes, 10 de noviembre, el Presidente de Ecuador Daniel Noboa presentó a los primeros 300 reclusos considerados 'los más peligrosos del país', que habrían sido trasladados a la nueva megacárcel de alta seguridad “Cárcel del Encuentro”, construida con capacidad para 800 personas al estilo del modelo salvadoreño del Presidente Nayib Bukele. Noboa compartió imágenes de los presos rapados, con uniforme naranja y custodiados por militares, afirmando que “Ecuador respondió con hechos” al crimen, mientras organizaciones de derechos humanos cuestionaban posibles abusos derivados de su política. Y horas después medios reportaban que Noboa había trasladado al exvicepresidente Jorge Glas (condenado por corrupción en los casos Odebrecht y sobornos) a una nueva prisión de máxima seguridad en Santa Elena, lo que generó críticas de su defensa, que denunció una posible violación de las medidas cautelares dictadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) 'para proteger su vida y dignidad'. “Bienvenido al nuevo hogar. Pronto llegarán otros criminales”, dijo Noboa sobre Glas.
Todo se enmarca en una cadena de hechos violentos en el sistema penitenciario ecuatoriano. El 1 de noviembre se habrían hallado 12 personas muertas en tres cárceles del país: seis en la Penitenciaría del Litoral (Guayaquil), cuatro en la cárcel de Turi (Cuenca) y dos en la prisión de Esmeraldas. Todas formarían parte de un contexto de crisis carcelaria que ha dejado más de 600 reclusos asesinados desde 2021. Las prisiones ecuatorianas se habrían convertido en uno de los principales escenarios del conflicto entre bandas delictivas que disputarían el control del narco y las extorsiones. Desde 2024, Noboa declaró un “conflicto armado interno” y ordenó la militarización de varios centros penitenciarios como parte de una 'ofensiva' contra el crimen organizado. Sin embargo, los disturbios y matanzas en las cárceles no habrían cesado. Ecuador atravesaría actualmente una de las peores crisis de violencia en su historia reciente, encabezando los índices de homicidios en América Latina, impulsados por una expansión de grupos criminales y una fragilidad del sistema penitenciario. El gobierno ha prometido 'fortalecer' medidas de seguridad y 'acelerar' la construcción de nuevas cárceles, pero la situación persistiría. El reporte continúa en desarrollo.
Vía: DW • EFE • Primicias • El Universo • AFP • El Tiempo


