🕒 Última actualización:
septiembre 16, 2025
En Ibagué se llevó a cabo ayer una mesa pública de trabajo de la alcaldía con la EPS Famisanar y la farmacia Marcazsalud, luego de que la Secretaría de Salud mencionara 'fallas graves' en la dispensación de medicamentos, con un incumplimiento que sería superior al 93%, 'estantes vacíos y manejo inadecuado de la información'. En la reunión también estuvieron la Superintendencia Nacional de Salud, la Secretaría de Salud Departamental, la Defensoría del Pueblo, la Personería Municipal, concejales, veedurías y un grupo de usuarios afectados. Durante el encuentro, la Supersalud intervino exigiendo 'soluciones inmediatas'. Tras esta, se conoció que se habría pactado la entrega en menos de 24 horas de los medicamentos pendientes a los asistentes y la presentación, en máximo 48 horas, de un plan de choque que sería para atender al resto de afiliados. También se estableció habilitar un baño en la sede, ampliar el personal de atención para 'un trato digno', y priorizar la entrega de medicamentos para pacientes con cáncer y enfermedades psiquiátricas.
Famisanar debería vigilar que Marcazsalud cumpla y, en caso contrario, activar un 'plan alterno' de distribución. La administración local anunció que se haría seguimiento a estos compromisos, advirtiendo que de no cumplirse se tomarían 'medidas contundentes'. En la mesa, a la que asistieron entre 250 y 300 personas, los usuarios manifestaron inconformidad por los retrasos en medicamentos, pero también por dificultades en la asignación de citas médicas y transporte especializado. “Con la asistencia masiva de los ibaguereños logramos exigir soluciones concretas”, señaló la secretaria de Salud, Liliana Ospina. Y a propósito de Famisanar, EPS que actualmente permanece intervenida por el Estado, el Gobierno Nacional tiene listo un decreto que extendería la administración forzosa de la entidad hasta septiembre de 2026, tras referir 'incumplimientos' en el plan de estabilización y la 'persistencia de deficiencias en la atención a sus afiliados'. La medida requiere firma presidencial, ya que la Superintendencia agotó su facultad de prórrogas o extensiones de las intervenciones, limitada a dos años.
Famisanar, con 3 millones de afiliados, fue intervenida en 2023 por problemas financieros, demoras en pagos a prestadores e inconsistencias contables. En 2024 se amplió la medida por un año, pero al decirse que no se habrían logrado avances, el Ejecutivo asumiría la extensión hasta 2026. La EPS hace parte de un grupo de ocho entidades bajo medidas similares, junto a Nueva EPS, Coosalud, Savia Salud, Asmet Salud, Emssanar y Capresoca, todas con dificultades que comprometerían la calidad del servicio. El Presidente Gustavo Petro, al referirse recientemente a la crisis, dijo que “las EPS seguirán quebrándose, no las voy a salvar”. Sus declaraciones confirmarían la política de intervención como medida de control, en medio de controversias como el caso de Nueva EPS y los señalamientos de Petro a su exjunta directiva (para mayor contexto, buscar en el blog). El reporte continúa en desarrollo.
Vía: El Irreverente • El Olfato • Infobae


