El borrador de un 'plan de paz' de 28 puntos propuesto por Estados Unidos que pretendería 'poner fin' al conflicto en Ucrania habría complejizado a este último. La propuesta contemplaría 'amplias' cesiones territoriales y la renuncia a las aspiraciones ucranianas de ingresar en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), lo que sería afín a buena parte de las demandas de Rusia consideradas 'líneas rojas' por Ucrania. El presidente ruso, Vladimir Putin, dijo respaldar el plan, considerándolo 'una base' para un 'acuerdo de paz definitivo', mientras que el presidente estadounidense Donald Trump habría dado al ucraniano Volodímir Zelenski plazo hasta el 27 de noviembre para aceptarlo o 'arriesgarse a perder' el apoyo estadounidense. Líderes europeos, junto a Canadá y Japón, rechazaron la propuesta en su forma actual, argumentando que el borrador “requiere trabajo adicional” y manifestando 'preocupación' por las limitaciones 'que impondría' a las fuerzas armadas ucranianas, así como por la posibilidad de 'cambios fronterizos forzados'. Recientemente, Trump afirmó que el plan “no es su oferta definitiva”, que Ucrania debería aceptarlo y que, si no lo hace, “puede seguir luchando”.
En un comunicado conjunto emitido tras la cumbre del G20 (de gobernantes y presidentes de bancos centrales) en Johannesburgo (Sudáfrica), mencionaron que las fronteras no deberían alterarse 'por la fuerza', pero habrían referido 'disposición a colaborar' para la garantía de una paz 'duradera y sostenible'. Mientras tanto, Ucrania anunció que mantendría consultas en Suiza con altos funcionarios estadounidenses, en lo que pretendería definir los parámetros de un posible acuerdo. Rustem Umérov, jefe negociador ucraniano, explicó que el país abordaría las conversaciones 'con claridad' sobre sus intereses y que el objetivo sería 'presentar su visión' y determinar los próximos pasos. Además, Zelenski designó un equipo negociador con altos funcionarios, incluidos los jefes de la Inteligencia Militar y del Estado Mayor, para 'trabajar con EEUU, Rusia y otros socios internacionales' en un plan “justo y sostenible”. El borrador del plan estadounidense contemplaría un alto al fuego 'inmediato', cesión de territorios no ocupados por Rusia, reconocimiento de Crimea, Donetsk y Lugansk como territorios 'de facto' rusos, limitación de las fuerzas armadas ucranianas a 600.000 efectivos, garantías de seguridad estadounidense ante una nueva invasión, elecciones ucranianas en un plazo de 100 días y un programa económico de recuperación con activos rusos congelados (fondos de Rusia bloqueados por sanciones internacionales).
Al cuestionar el plan, Zelenski ha señalado que propondría alternativas al plan y que trabajaría 'de manera constructiva' con EEUU y sus aliados, instando a los ciudadanos ucranianos a 'permanecer unidos' frente a lo que consideró como 'presión externa'. Putin, por su parte, dijo que el plan de 28 puntos sería una versión “modernizada” de las propuestas discutidas con Trump en la cumbre de Alaska en agosto y que Ucrania y sus aliados europeos aún albergarían 'la ilusión' de 'derrotar' a Rusia 'de manera estratégica'. También, advirtió que más ciudades ucranianas podrían caer 'bajo control ruso' si los combates continúan, citando la ciudad de Kupyansk como ejemplo, aunque Ucrania lo niega. Según Putin, el plan facilitaría a Rusia 'alcanzar los objetivos' de su 'operación militar especial' (comenzada con su invasión) por medios militares. Para Ucrania, aceptar el plan pondría al país en una posición de vulnerabilidad frente a Rusia, mientras que rechazarlo podría implicar una pérdida del apoyo militar estadounidense, especialmente en armamento como los misiles Patriot. Si bien Ucrania ha desarrollado alternativas de inteligencia y recibiría respaldo europeo parcial, la ausencia de Estados Unidos como socio considerado estratégico debilitaría su capacidad de defensa. El reporte continúa en desarrollo.
Vía: DW • AFP • EFE • Telesur • BBC • Noticias Telemundo


