🕒 Última actualización:
mayo 24, 2026
La Operación Orión, desarrollada entre el 16 y el 19 de octubre de 2002 en la Comuna 13 de Medellín (Antioquia), es considerada la mayor operación militar urbana en la historia de Colombia. Oficialmente fue presentada como una intervención conjunta entre Ejército y Policía para combatir estructuras armadas ilegales, pero con el paso de los años distintas investigaciones y testimonios han señalado la posible participación de grupos paramilitares en el operativo. El tema volvió a cobrar relevancia en las audiencias de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), donde el general retirado Mario Montoya, quien dirigía la Cuarta Brigada durante la operación, respondió preguntas sobre su papel en los hechos. Allí sostuvo que la presencia de paramilitares 'era conocida desde hace décadas' y que los encapuchados vistos en fotografías del operativo serían “guías” o informantes.
Según Montoya, estas personas protegían su identidad 'para evitar represalias' y, aunque podían vestir uniforme para movilizarse junto a las tropas, no tenían permitido portar armas. El exmilitar dijo ante los magistrados que “si no lleva armamento es guía” y que quienes participaban con esa función no podrían estar armados durante la intervención. Sin embargo, una fotografía nunca antes vista presentada por la JEP contradijo esa versión. En la imagen aparecerían dos hombres con uniforme camuflado, insignias de la Cuarta Brigada, el rostro cubierto y armas largas distintas a las reglamentarias del Ejército. La fotografía fue considerada 'pieza clave' porque desmontaría la explicación entregada por Montoya sobre la función de los encapuchados durante la operación.
El periodista Daniel Coronell señaló que, bajo la propia lógica expuesta por Montoya, esas personas no podrían ser soldados por estar encapuchados ni guías por portar armas, por lo que la hipótesis presuntamente apuntaría a una participación paramilitar 'más directa'. La JEP también identificó a uno de los hombres que aparecería en una conocida fotografía tomada por el periodista Jesús Abad Colorado como Marlon Andrés Castañeda, alias El Gomelo, señalado como integrante paramilitar infiltrado en estructuras armadas de la zona. De acuerdo con los datos conocidos en las investigaciones, la operación dejó 88 personas asesinadas y más de 90 desaparecidas atribuidas al bloque Cacique Nutibara de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Familiares de las víctimas han reclamado justicia durante años y diversas investigaciones sostienen que, tras la intervención, la violencia en la zona no habría disminuido y las estructuras paramilitares ampliaron su presencia e influencia en Medellín. El reporte continúa en desarrollo.
Vía: Revista Cambio • Infobae
Te informamos con la mayor confianza. Algunas noticias podrían ser actualizadas unas cuantas veces para ofrecerte lo más reciente. Si quieres algo más actualizado, visita nuestro Canal de WhatsApp o nuestra página En Vivo. (alert-success)


